Perfil | Rómulo Gallegos, el novelista que le dio otro giro a la literatura venezolana

El novelista y político Rómulo Gallegos Freire nació en Caracas el 2 de agosto de 1884. Fue considerado una de las figuras más relevantes del siglo XX  y uno de los más grandes literatos de Latinoamérica. 

Fue hijo de Rómulo Gallegos Osío y de Rita Freire Guruceaga. En 1894 ingresó en el Seminario Metropolitano pero se vio obligado a dejarlo tras la muerte de su madre el 13 de marzo de 1896, por la necesidad de ayudar a su padre a sostener la familia. 

En el año 1898 ingresa en el colegio Sucre, donde tuvo la oportunidad de compartir con los maestros  Jesús María Sifontes y  José Manuel Núñez Ponte.

Recibe el título de bachiller en 1902 y en ese mismo año se inscribe en la Universidad Central de Venezuela para seguir la carrera de leyes, que abandona en 1905. 

Gallegos había comenzado su larga trayectoria como escritor. El 1 de abril de 1912 que se casó con Teotiste Candelaria Arocha Egui

Vida llena de escrituras 

Los inicios de Rómulo Gallegos como escritor estuvieron asociados al teatro, junto a sus grandes amigos de la revista La Alborada compartiendo la pasión por este género. 

Con el pasar del tiempo escribió varias obras, como Los ídolos y El motor, de las cuales sólo esta última se publicó mientras vivía. 

En sus comienzos como narrador, Rómulo Gallegos publicó Los Aventureros una colección de cuentosOtros relatos son recopilados en La Rebelión y otros cuentos publicados en el año 1946, como La Doncella y El Último Patriota. 

Su período como cuentista abarca desde 1913 hasta 1919, no obstante otros cuentos se publicaron en el año 1922. 

En sus obras siempre resaltó el realismo, las cuales se dividen en tres temáticas fundamentales: Los de crítica de costumbres, los de ambiente criollo donde planteaba la antinomia civilización y barbarie, y los que describen pasiones, desequilibrios y anormalidades.

En cambio sus novelas, reflejaban el interés por la vida de los campesinos de Venezuela. 

Primeras novelas 

El último Solar (1920), la reeditaría en 1930 con el título de Reinaldo Solar que relata la historia de la decadencia de una familia aristocrática a través de su último representante, en el que se refleja a su amigo Enrique Soublette, con quien fundará en 1909 la revista Alborada. 

En 1922 escribe El forastero pero decidió publicarlo a principios del año 1942 por temor a la reacción del dictador Juan Vicente Gómez. 

Posteriormente en 1922 logra publicar La rebelión y en 1925 publicó La Trepadora, retratando en ambas el problema del mestizaje, planteando como solución los matrimonios mixtos. 

En el año 1937 publicó Pobre negro, en 1942 El forastero, y al año siguiente Sobre la misma tierra. En 1951 publicó La brizna de paja en el viento. En 1952 comienza a redactar su última novela Tierra bajo los pies, que permanecería inédita hasta su tardía publicación en 1973.

El salto a la historia literaria 

Después de varios años decide viajar para presenciar los llanos venezolanos y así documentarse para su próxima novela. El resultado sería Doña Bárbara

Esta fue publicada en 1929. Doña Bárbara, esta majestuosa obra representa aquella Venezuela cruel, insensible por la corrupción, traición, despotismo, falta de libertad, latifundismo e injusticia y brujería; pero en el melodrama se muestra que en la realidad existía también una raza buena que ama, sufre y espera para luchar contra la dictadura desenfrenada de aquel entonces, gente representada por Santos Luzardo.

Doña Bárbara, lo llevó al reconocimiento público, fue la más exitosa de sus obras. El dictador Juan Vicente Gómez al ver su prestigio lo nombró en 1931 senador por el estado de Apure, pero sus convicciones democráticas lo hicieron renunciar al cargo y expatriarse, exiliándose en 1931 a Nueva York.

Seguidamente en el 1932 viajó a España y permaneció allí hasta que en 1935 muere el dictador y Rómulo Gallegos decide volver a Venezuela. En el año 1934 publicó Cantaclaro, y en 1935 Canaima

Así como para Gallegos el mestizaje era la solución de los conflictos entre mantuanos e indígenas, el mestizaje también sería la solución de los conflictos de civilización y barbarie.

Carrera política

Su carrera política la arrancó a muy temprana edad militando en oposición al dictador Juan Vicente Gómez. 

En 1937 Gallegos es elegido diputado y poco a poco abandonará la literatura para dedicarse a la política. López Contreras asume la presidencia en 1936 y Gallegos fue nombrado Ministro de Instrucción Pública, despacho que intentó reformar, llegando inclusive a cambiar su denominación por la de Ministerio de Educación Nacional.

En 1941 Acción Democrática (antes Partido Democrático Nacional), del cual figura como fundador, propone a Gallegos como candidato a la presidencia de la Nación perdiendo con el general Isaias Medina Angarita. 

En 1945 participó en el movimiento cívico militar que llevó al poder a Rómulo Betancourt como presidente provisional del país, y fue en las primeras elecciones libres de Venezuela de 1947 cuando es elegido presidente de la nación mediante el sufragio universal, directo y secreto. 

Toma el cargo el 15 de febrero de 1948 y se destacó por elevar la participación fiscal del estado en la renta petrolera de 43% al 50%, un esquema tributario conocido como «fifty/fifty» y que fue replicado posteriormente en varios países productores, notablemente Arabia Saudita. S

En noviembre del mismo año el ejército se subleva en el Golpe de estado de 1948 bajo el mando de una junta militar encabezada por Carlos Delgado Chalbaud y lo destituyen de su cargo.

Se exilia en Cuba y luego en México. Rómulo Gallegos regresó a Venezuela en 1958, pero ya no se dedicaría a la política.

Un nombre para la historia 

Gallegos fue reconocido como uno de los principales escritores del país

Como muestra de este reconocimiento se creó en 1965 el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos, uno de los más prestigiosos de Latinoamérica y en 1972, se fundó en Caracas el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG)

Gallegos Murió en Caracas  el 5 de abril de 1969


“La obra fundamental del Estado es la educación. Gobernar es educar”.    

                                        Rómulo Gallegos