Perfil | Pablo Sandoval: El Kung Fu Panda que demostró el poder criollo en las grandes ligas

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Pablo Emilio Sandoval, nacido el 11 de agosto de 1986, en Puerto Cabello, estado Carabobo, ha sido una referencia del poder del béisbol criollo tanto en Venezuela como en las Grandes Ligas en los últimos años.

El famoso Kung Fu Panda busca volver a su mejor nivel y así regresar con los Gigantes de San Francisco en la presente temporada.

¿Cómo llegó al béisbol?

Foto Archivo.

Sandoval inició su carrera en el béisbol, al firmar como agente libre seleccionado el 8 de mayo de 2003 en las ligas menores.

Luego comenzó como receptor en el año 2004 con el afiliado de los Gigantes en la Arizona League, bateando .266 sin jonrones y 26 carreras impulsadas en 177 turnos al bate.

En el 2005, fue utilizado casi exclusivamente como tercera base mientras jugaba para Los Volcanes de Salem-Keizer. Tenía un promedio de.330 con tres jonrones y 50 carreras impulsadas. Su promedio de bateo se desplomó en 2006 a .265.

Logró conectar un jonrón y 49 carreras impulsadas con los Augusta Green Jackets, en el año que dividió su rol entre la primera y tercera base.

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Su debut con la nave 

El tercera base hizo su debut en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LBVP) con los Navegantes del Magallanes en la zafra 2006-2007, a la edad de 20 años.

Ese año vio acción en ocho juegos en lo que consumió 13 turnos, conectó cinco hits y dejó promedio de .385.

El criollo debutó en la gran carpa el 14 de agosto de ese mismo año, luego en las menores tuvo un promedio al bate de .350 con 20 cuadrangulares y 96 carreras impulsadas.

Al estar con el equipo grande participó en 41 juegos, en los cuales bateó para .345 con tres vuelacercas y 24 carreras empujadas.

Gran temporada y altibajos

En 2009 el carabobeño disputó su primera zafra completa, en la que su promedio a la ofensiva fue de .330, con 25 estacazos, y 90 carreras impulsadas, en un total de 153 encuentros.

Sin embargo, este ritmo no pudo mantenerlo al año siguiente, pues su average fue de tan sólo .268, 13 HR, y 68 RBI. 

Su mejor año

En 2012 Pablo Sandoval fue una pieza vital para el título de la Serie Mundial, que conquistó San Francisco al barrer a los Tigres de Detroit en cuatro juegos.

Ese año el Kung Fu Panda bateó para .500 en un total de 16 turnos, con tres cuadrangulares, de los cuales dos se los conectó al as Justin Verlander en el primer choque.

Dicha hazaña le bastó para adueñarse de la distinción del Jugador Más Valioso.
Video cortesía: MLB

Dos años después volvió a titularse con los Gigantes de San Francisco al vencer en siete juegos a los Reales de Kansas City.

El jugador realizó el último out, tras un fly del también venezolano Salvador Pérez.

Video cortesía: Fox Sport

Campeón y el Más Valioso con Magallanes 

El oriundo de Puerto Cabello cerró esa temporada con el primer título de los Navegantes en los últimos años, al ser figura estelar el campeonato de la zafra 2012-2013 frente a los Cardenales de Lara, donde también fue elegido como el Más Valioso de la serie final.

Video cortesía: Venevisión. 

Paso por Boston sin brillo

Foto cortesía: Archivo 

A pesar de sus logros con San Francisco, en la temporada 2015 Sandoval firmó un contrato de cinco años y casi 95 millones de dólares con los Medias Rojas de Boston, novena con la cual no pudo ser el gran bateador que se esperaba.

Allí tuvo un bajo promedio de .245 con apenas 10 jonrones, y 47 rayitas producidas.

Además en 2016 no jugó durante todo el año, al presentar una lesión en su hombro izquierdo que lo obligó a someterse a una cirugía. 

Regreso a San Francisco

Video: Cortesía MLB

El pasado 22 de julio el antesalista firmó un contrato de ligas menores con los Gigantes de San Francisco, luego de que fue dejado libre por la novena patirroja. 

Durante su carrera el criollo ha sido criticado por el control de su peso y por no tener campañas conscientes, en vista de que por sus características como hombre de fuerza aún no ha logrado tener un año con 100 carreras impulsadas o más.

Sin embargo su valiosa actuación tanto en el béisbol local como en las grandes ligas lo ubican como uno de los beisbolistas venezolanos más importantes de los últimos años.