Nietzsche en Caracas... y Dios vive

Analistas

El pasado domingo, en el Café Richmond en Las Mercedes, iniciamos el primer “Café Filosófico” en la misma línea del original que desde 1992 funciona en París en la Plaza de la Bastilla. Durante nuestra vida diplomática solíamos asistir los domingos cuando pasábamos por la capital francesa al Café de Phares, donde conocimos al creador de esta iniciativa de sacar la filosofía de las aulas universitarias a la calle.

Tuvimos la oportunidad de conocer al profesor Marc Sautet, doctor en Filosofía y especializado en Nietzsche. Por su libro “Un café para Sócrates” conocimos esta actividad filosófica extendida en toda Francia, en Europa y en todo el planeta. Desde 1700 en la Plaza San Marcos de Venecia, cuando apenas llegaba el café de América, se reunían para conversar y discutir en torno a este nuevo brebaje sobre filosofía, política y arte. Hoy todavía en el Florian, que abrió en 1720, podemos encontrar grupos en la misma actividad.

Tradición de los diálogos

En París desde 1686, el Café Procope ha continuado la larga tradición de los diálogos en torno a temas existenciales. Cerca del estallido de la Revolución Francesa, fueron muchos de estos cafés donde se hicieron los discursos patrióticos; se señala que el 12 de julio de 1789 cerca del Palacio Real, en el Café de Foy y el Camille Desmoulins se hizo el llamado para marchar hacia la Bastilla; muy cerca en el Procope, se encontraban Marat, Danton y Robespierre.

A partir de 1920, Hemingway, Pablo Neruda, Malraux, Sartre, Simone de Beauvoir frecuentaban la Braseria Lipp, Les Deux Magot, la Closerie des Lilas y la Coupole. Desde 1992 tanto en París como en la provincia, los seguidores de Sócrates, Platón y Aristóteles dejaron los cafés por los bistrós, el propio Sautet abrió un consultorio filosófico en París bajo el criterio de la Logoterapia y en una especie de clínica del alma en la búsqueda de preguntas siempre trascendentales.

En todas estas experiencias de los Café Philo, se busca una respuesta a los grandes problemas del hombre sobre su relación con el mundo, con Dios y consigo mismo. La filosofía nos ayuda a comprender el laberinto de la existencia, especialmente en estos tiempos de crisis.

La filosofía nació en la crisis de la democracia ateniense hace casi 2.500 años en situaciones similares a las de hoy. Estamos ante la posibilidad de un holocausto nuclear ante la desenfrenada carrera armamentista nuclear y con líderes como Putin y Trump, quienes tienen acceso a la definición del conflicto y cuya ideología hoy está impregnada de la Pos Verdad (Pos Truth) donde con su mesianismo quieren comenzar con ellos la historia y pueden terminar con el planeta. Además la crisis ecológica con el calentamiento global, cerraría el ciclo de la vida.

Sensible

En esta oportunidad iniciamos estos diálogos filosóficos en torno a un café y a un croissant, con una exposición sobre Nietzsche de la filósofa Trudy Ostfeld. Nos condujo por el mundo sensible y corporal más allá del engaño metafísico en lo que Nietzsche denominaba “Voluntad de Poder”, en un mundo dionisíaco, impregnado de dolor y ebriedad.

Este filósofo que proclamó “la muerte de Dios” como una fórmula de provocación, también advirtió de la crisis de su tiempo; hoy también la muerte de Dios significa la pérdida de los valores tradicionales de la justicia, la libertad y la verdad. Por eso la necesidad de luz para avanzar (“la linterna”) porque el mundo estaría en total oscuridad.

Él afirmaba que su obra era ruptura en un “Eterno Retorno”, donde sólo los artistas por su creación de formas se inscriben en el movimiento de la libertad, esto lo anunció Zaratustra como también el concepto del “Súper Hombre”.

El filósofo desprecia la vía sensible del cuerpo privilegiando verdades en la búsqueda de una voluntad superior. De la filosofía platónica al positivismo científico, pasando por la moral cristiana y la política democrática, la historia de Occidente se escribe como el resultado de un hombre resentido que lo conduce al Nihilismo.

Acercamiento

El próximo encuentro del café filosófico será en el Café Richmond con el psicólogo y filósofo Jon Aizpúrua con un acercamiento a los dos más importantes representantes de la filosofía griega, lacual ha fundamentado nuestra civilización y cultura occidental.

Más que de filósofos y filosofía, se trata de mujeres y hombres que dialogan sobre el Ser, no sólo lo que es sino en cuánto es, especialmente en estos tiempos como decía Xavier Zubirí “nos hemos quedado sin mundo, sin Dios, y sin nosotros mismos”.

Murió Nietzsche en Weimar… Dios existe.