Natalia Lafourcade: Voté por AMLO con la esperanza de cambio, pero lo tenemos que hacer entre todos

Natalia Lafourcade
Natalia Lafourcade - Referencial

Natalia Lafourcade no tenía que estar aquí. Había hecho planes importantes. Pensaba estar tranquilamente en su casa de Ciudad de México con su padre y su hermana, que ha ido a visitarla desde Chile.

“Emprendí un momento, un espacio, para pasar el tiempo en familia, en mi casa, volver a conectar conmigo, volver a componer, a escribir, volver a crear en el hogar”. Ese es su único proyecto ahora mismo. Lo ha interrumpido este fin de semana para venir a Los Ángeles, porque este domingo tiene que cantar en la ceremonia de los premios Grammy. 

Pregunta. Este disco ya ganó el Grammy Latino como mejor disco de música folclórica. Curiosamente este domingo compite en los Grammy gringos como pop.

Respuesta. Así son las cosas. Yo tampoco lo entiendo. Habría que preguntarle a otras personas. Personalmente, no pienso que este sea un disco de folclore como tal. Es mucho más profundo. Este disco fue como un coqueteo con el folclor, una manera de homenajearlo a mi manera y a la de Los Macorinos. Una manera de acercarme a un mundo que se me hace infinitamente rico y seductor. Asumo que hay que conocer ese tipo de cosas que te acercan a la tierra, a la gente, a las comunidades, a lo histórico que hay detrás, a todo lo que conlleva que puedas interpretar el folclor. Esto era una especie como de acercamiento y coqueteo con algo que me generaba mucha inquietud y curiosidad. Al final, este disco accedió a todas las personas, de todas las edades. Mezcló generaciones. Para mí esa es una de las cosas bonitas del proyecto.

P. ¿No estamos en un momento de arte profundamente mexicano que está triunfando fuera? Estos días en esta ciudad solo se habla de Roma.

R. El arte es arte. Me parece maravilloso lo que está pasando con esa película. La vi antes de saliera. Tengo varios amigos que trabajaron en ella. Cuando vi esa película vi su significado, todo el tejido que hay en la historia, lo que muestra acerca de México, pero también acerca de la humanidad. De nuestra naturaleza como humanidad.

P. ¿Se imaginaba que Estados Unidos y el mundo la iban a asimilar tan bien?

R. Cuando yo la vi supe que iba a conmover muchísimo. De hecho, fui con varias personas y existía este debate de si era una película comercial o no. Había quien decía que era una buena película de Alfonso Cuarón pero no creía que fuera a ser muy comercial, como otras de sus películas. Yo pensaba todo lo contrario. Yo sentía que esta es la época para ese tipo de proyectos que mueven fibras, que hoy en día necesitamos que nos las remuevan y que nos recuerden cómo somos los seres humanos. Es como Coco (ella interpretó la canción en los Oscar del año pasado), no importa si eres mexicano, alemán o de donde seas, te mueve porque es humano, va mucho más allá del idioma que hablas. Hay muchas capas. En Roma es impresionante la cantidad de capas que lleva. No es solamente la historia, sino el universo de cada personaje. Y así somos nosotros. Al mismo tiempo, ahora hay muchos temas que nos distraen de esta sensibilidad.

P. Se puede ver una conexión entre tanto éxito internacional de cosas que son profundamente mexicanas.

R. Lo que yo pienso que está pasando es que los mexicanos nos estamos empoderando mucho en el orgullo de ser mexicanos. En comenzar a levantar la cara. En decir esto es lo que somos y esto es lo que tenemos. Hay bueno, hay malo, hay de todo como en todos lados. Pero empezamos a sentirnos muy orgullosos y honrados de lo positivo y promoverlo. Tuvimos nuestra época de oro en el cine y en la música. Yo creo que ahora está volviendo ese aire como de levantar la mirada y de hacer cosas desde nuestra propia identidad y nuestro propio sello, desde nuestra cultura, nuestra tradición, desde lo que somos. Y vamos tomando esos elementos para crear algo actual, nuevo, que puede innovar pero que nos conecta con el pasado.

P. ¿Cuáles son los elementos que agitan eso? Aquí hay tendencia a explicarlo todo por Donald Trump.

R. Sí, yo pienso que las crisis generan el opuesto. Lo malo se enfrenta a lo bueno. Uno puede caer en el error de estancarse y decir que todo está mal, todo está de cabeza. Pero yo creo que muchas personas están desviando la atención a todas estas riquezas y todos los aspectos positivos que tenemos como mexicanos y como latinoamericanos. Nos está empoderando. En lugar de concentrarte en hacer que ciertas personas cambien su manera de vivir y de pensar y sus convicciones, hazlo más bien en crear las tuyas propias, con eso que te identifica. Siento que eso es lo que pasa, que hay un Alfonso Cuarón y un Guillermo del Toro y estos personajes que a través del cine canalizan estas situaciones. La crisis se vuelve una inspiración y empiezan a surgir cosas interesantes en el arte porque hay un algo de qué hablar, algo por lo que decir: ‘No, espérense, recordemos, tenemos esto’. Hay algo que puedes hacer para sensibilizar y para conmover. Yo creo que se vuelve como un generador del opuesto.

P. Como si hubieran decidido gustarse a sí mismos antes de intentar gustar a los demás.

R. Exactamente. Siento que estamos viviendo un momento donde decimos: qué chingón es ser mexicano, qué chingón nuestras raíces, qué chingón nuestra gente, qué padre nuestra historia. En nuestra historia ha habido momentos en que hemos bajado la cabeza y hemos dejado que nos pisoteen. Pero vamos a dejar de querer ser como son afuera, vamos a comenzar a ser nosotros mismos y a portar nuestra tradición con orgullo. Eso empieza a pasar. Y cuantas más personas lo hacen, más empiezan a decir: ‘Me voy a sentir orgulloso de lo que soy’. Empiezas un poco a reflexionar sobre la importancia que esto tiene. En mi caso, siento que la fortaleza que hoy tengo como artista viene de haber comenzado un acercamiento a mis raíces como mexicana, entendiendo de dónde vengo, con este proyecto (2017-2018), con el proyecto de Agustín Lara (2012) y el disco Hasta la raíz (2015). Quería que sonara a México. No quería que sonara a un artista de ningún otro lado del mundo, no me interesaba. Y lo que mas quería era cantar para México. Recuerdo haberle dicho a mi equipo de management: ‘Me interesa cantar para México, no quiero ir a ningún otro país sin antes haber generado una conexión con mi gente. Primero ahí y luego ya veremos’. Eso me dio mucha fortaleza.

P. Dijo que en una ocasión que votaría por Andrés Manuel López Obrador. Ya es presidente. ¿Cómo van las cosas?

R. Es un proceso, como todo en la política. Se presume que viene un cambio. Siento que es un momento complejo. Él mismo lo dijo. Requiere de mucha paciencia y de mucha colaboración de parte de todos. Siento que es imposible ponerle toda la responsabilidad a una persona o a su equipo. Siento que es responsabilidad de todos. Nos toca a todos despertar y que se genere una conciencia muy amplia, muy grande y muy profunda. Hay muchos problemas que llevan ahí años. No es como que en meses se vayan a solucionar esos problemas. Es muy complejo y muy profundo. A mí me hace ilusión pensar que estamos viviendo un momento de cambio. Y hay cosas que son incómodas. Es tan simple como cuando tienes un armario que lo quieres acomodar. Sabes que lo quieres acomodar de cierta manera pero sabes que adentro hay cosas que llevan ahí mucho tiempo, se han empolvado y ya ni sirven. Quieres volver a ordenar este gran armario. Entonces empiezas a sacarlo todo y a ver cosa por cosa. Y ahí es cuando empiezas a analizar papel por papel, este no me sirve, lo voy a quemar, esta ropa la voy a regalar... Cuando volteas la cara y ves todo lo que hay fuera, ese armario parece como si fueran cuatro armarios. Limpiarlo lleva su tiempo. Siento que ese es nuestro momento.

P. Entiendo que la elección no es el cambio por sí misma.

R. Es un error pensar que el cambio sucede de la noche a la mañana. Y que sucede por sí solo o que sucede en manos de otras personas. El cambio sucede si todos colaboramos con el cambio. Si depositamos eso en López Obrador o en su equipo de trabajo estamos equivocados, no es por ahí. Yo voté por López, lo puedo decir, con la esperanza de que tengamos un cambio. Pero yo no espero que el cambio lo haga él, no, esperaría que el cambio lo podamos hacer juntos entre todos.

P. No ha revelado nada de ningún proyecto musical. ¿Hasta qué punto está descansando? ¿Se puede saber algo de lo que tiene entre manos?

R. Ahora mismo el proyecto del que quiero presumir es la reconstrucción del Centro de Documentación del Son Jarocho, en Veracruz. Es un centro que conserva todas las tradiciones del sur de Veracruz. Se ha dedicado a documentar la historia del Son Jarocho. Se vino abajo con los sismos. Se quedaron en la calle, los alumnos tomaban las clases en la calle. Es un centro comunitario donde se hacen clases de cocina, de telar, clases de marimba, de zapateado, es un centro de la comunidad en uno de los lugares más afectados por la violencia y el narco en Veracruz. Hemos comenzado la labor de encontrar fondos y ya somos muchos. A finales de febrero ponemos la primera piedra. Es un proyecto musical, porque al final es para el arte. Estoy aprendiendo mucho del Son Jarocho. Pienso que eso me va a dar mucha inspiración para saber qué sigue. Hay que salir a la vida y mojarse los pies con tierrita y con algo distinto. Eventualmente, lo demás llega.

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