Mene de esperanza

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De acuerdo al economista Orlando Ochoa, con quien tuve el agrado de compartir un conversatorio sobre la economía venezolana, tendríamos un futuro esperanzador siempre y cuando hagamos las cosas correctamente, afirmó que ningún país se hunde, expresión que por cierto se la he venido escuchando al Rector Lombardi en toda mi existencia: “ninguna sociedad se suicida”.

¿Qué es lo que debemos hacer los venezolanos? Según el economista Ochoa, debemos en primer lugar establecer un plan económico común, en donde es necesario constituir un Gobierno de Unidad Nacional que garantice estabilidad social y política, gobernabilidad necesaria para lograr el éxito de cualquier plan económico que se quiera implementar. Afirma Ochoa que lo demás es tiempo, paciencia, constancia y disciplina.

Según Ochoa, las condiciones actuales no permiten la unificación cambiaria y mucho menos la dolarización, ejecutarla sería para el economista “un suicidio”, la inflación prevista para el 2016 la estima en 400% sin contabilizar la proveniente del mercado negro, aunado a que en la alta inflación está la posibilidad de un default, situación que se agrava cuando sumamos la deserción de técnicos calificados que están saliendo del país.

A pesar de este escenario “aparentemente” catastrófico, Ochoa nos plantea la posibilidad de salir de la crisis en un lapso de 12 a 24 meses, para él, la solución no está en el Fondo Monetario Internacional (FMI), “en 3 oportunidades hemos acudido a él sin haber encontrado las soluciones”, una vez más el “MENE” emerge como la solución a nuestros problemas, Ochoa nos propone un plan triangular: Plan Macroeconómico, plan petrolero y un plan de renegociaciones especialmente con China.

60 mil millones de dólares son las transacciones entre Venezuela y China en los últimos años y se espera que el gigante asiático exija más demanda para cubrir su inmensa economía de más de mil millones de habitantes, adicionalmente tenemos 46% de empresas asociadas a Pdvsa (mixtas) en manos de trasnacionales y con personal altamente calificado, quienes pudieran ayudarnos a desarrollar un plan petrolero serio. Según Ochoa, Venezuela a pesar de todos sus problemas sigue siendo atractivo para las inversiones extranjeras en materia petrolera, cuando se compara con países como Libia, Iraq o Irán, Venezuela sale privilegiado.

Igualmente, Ochoa propone que el plan triangular sustentado en el petróleo, debe estar acompañado de un plan de emergencia de 90 días, con un equipo de 4000 técnicos especializados que puedan llevar adelante el proyecto, reducir las importaciones petroleras (diluyentes entre otras cosas) y sustituirlas rápidamente por exportaciones, en los últimos 4 años Pdvsa importó 33 mil millones de dólares en materiales para la extracción petrolera, principalmente diluyentes para extraer el crudo pesado.

Subir la producción y alcanzar los 3 millones y medios de barriles diarios es posible según Ochoa, esto serviría para apalancar la economía venezolana, fuentes del sector privado, estiman en 24 meses la reactivación del aparato productivo e iniciar una intensa campaña de diversificación de la economía, rompiendo de esta manera con la dependencia petrolera, que según Orlando Ochoa le quedan aproximadamente 3 décadas de vigencia. Finalmente recordó, el inmenso potencial que tiene Venezuela en materia gasífera.

Del conversatorio con Ochoa, concluyo que es posible resolver el tema económico en el mediano plazo, pero es necesario superar la crisis política, cambiar el modelo actual y constituir con urgencia un Gobierno de Unidad Nacional, capaz de representar a todos los venezolanos, para lograrlo será necesario deponer actitudes y “negociar” en el buen sentido de la palabra, un ganar/ganar entre todas las partes en conflicto, prevaleciendo los intereses de la nación sobre cualquier intereses particular, quizás este es el sentido del “dialogo” que nos recuerda permanentemente el papa Francisco, la CEV, actores internacionales y nacionales entre otros.