Matices: 30 años tocando al paisaje larense

Referencial

El profesor Orlando González ha dedicado su vida a la familia, la docencia y la música, en especial con su mandolina con la cual ha tendido especial interés por tocarle a las bellezas naturales del paisaje larense, a sus poblados, su gente.

Desde muy temprano el profesor González empezó en la música cuando como cuatrista acompañaba a los mayores de su Barbacoas natal y el profesor César Peralta lo acusó con su papá porque se dormía por las mañanas en las clases por andar en las serenatas y parrandas con el médico, el farmacéutico y otros adultos y se comprometió a tocar el cuatro sólo los fines de semana.

Pero el entusiasmo por la música y en especial el descubrimiento de la mandolina que ya rasguñaba lo entusiasmaron para siempre. Allí en elo liceo compuso su primer tema al primer amor “mi bella flor” pero se marchó a seguir estudios de bachillerato en Barquisimeto, donde conoció al gran mandolinista Ricardo Mendoza, quien se hizo su mentor al descubrir en el muchacho repartidor de una farmacia, un gran talento por pulir y desarrollar.

González entró a la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, se formó como profesor integral especializado en música y con Luis Méndez en la guitarra y otros diez amigos fundaron la estudiantina Fantasía. De esta agrupación habría de salir un cuarteto con la mandolina de González, la guitarra de Méndez, conRaúl Datica como cuatrista y en el contrabajo se incorporó José “Cheo” Vielma.

Fantasía fue el génesis. Hace treinta años nació Matices y el nombre salió de la necesidad de bautizar al grupo para una presentación por televisión en Caracas, cuando acompañaron a un artista a quien gustaron los distintos matices de la música que interpretaban.

El profesor Orlando González, quien ha sido el director desde el principio, ha dedicado especial interés a la composición de temas que resaltan la belleza de su natal Barbacoas, población morandina de los Andes larenses y su paisaje natural, la quebrada del vino, las lagunas morochas, el Paramito y sus frailejones, así como al vecino pueblo de San Pedro y al Jardín de Venezuela, Boconó, en los más diversos géneros musicales aunque resaltan las peculiaridades musicales del vals larense heredado de los viejos mandolinistas de anteriores tiempos, cuando él se dormía en las clases por andar tocando el cuatro con los serenateros.

Al relámpago del Catatumbo compuso una danza zuliana para recordar que desde las montañas sampedreñas se divisa a este singular fenómeno luminoso, orgullo de los zulianos.

González explicó que la entrada al }auditorio Julio Pérez Rojas de la gobernación es libre, gratuito, para que el público pueda disfrutar la tarde del viernes 18 de noviembre este encuentro con los amigos con quienes han compartido en este tiempo, para que la sensibilidad de todos se exprese con sus instrumentos en el lenguaje universal y la belleza de la música larense y los otros integrantes actuales, Reinaldo Singer en el bajo, Edgar Mejías en la guitarra y Javier Rodríguez, cuatrista.