Más trabajo es lo que hace falta para producir electricidad

Represa del Guri
Represa del Guri - Archivo

Decretar los viernes como no laborables para ahorrar energía eléctrica, es comparable a dejar de alimentarse para perder peso. El país necesita más trabajo e innovación para sacarnos de la crisis. El cuerpo humano no puede dejar de comer para lograr un peso ideal. El secreto de decisiones correctas en temas así, es hacerlo de manera inteligente y de la mano de expertos.

Venezuela cuenta con alrededor de 200.000 kilómetros cuadrados de radiación solar óptima y alrededor de 360 días de sol al año. ¿Por qué no hemos logrado masificar su aprovechamiento?

En materia de vientos, cifras oficiales estiman un potencial de 45.000 megavatios, de los cuales alrededor de 10 mil pudieran generarse en la región semidesértica de La Guajira, para abastecer la región noroccidental del país. ¿Qué esperamos para aprovecharla al máximo?

En materia de energía undimotriz y mareomotriz, Venezuela cuenta con alrededor de 3 mil kilómetros de costa continental e insular, con aproximadamente un millón de kilómetros cuadrados de mar territorial. ¿Por qué aún no aprovechamos la energía de las mareas, de las olas y de las mismas corrientes marinas?

También pudiéramos aprovechar la materia orgánica o biomasa como combustible (madera, otra materia vegetal sólida), bien convertida en bioetanol o biogás, mediante procesos de fermentación orgánica o en biodiesel, mediante reacciones de transesterificación. ¿Qué nos limita en esa dirección?

Adicionalmente, con buenos sistemas de tratamiento de los residuos y de las emisiones a la atmósfera, se podría aprovechar mejor la generación de energía eléctrica desde fuentes fósiles (petróleo y gas), mientras se desarrollan sistemas renovables de generación eléctrica más limpios. ¿Por qué si somos el país con mayores reservas del mundo, no hemos desarrollado aún más esta tecnología con menor impacto ambiental negativo?

La represa del Guri y sus afluentes, han sido la principal fuente de generación de electricidad de Venezuela gracias a su potencial hidrológico. Sin embargo, los fenómenos climatológicos, aunados a la mala gestión de las cuencas, han mermado su producción.

Más trabajo, creatividad, inversión e innovación tecnológica, es lo que hace falta en Venezuela para dejar de echarle la culpa al fenómeno del niño. Decretar los viernes como días no laborables es, sin dudas, un desacierto.