Malandraje puro y simple

Referencial

   Una vez más, los resultados de este trayecto chavo-madurista nos confirma en la tesis de que ningún experimento comunista en el poder deja otra cosa que no sea un pavoroso atraso. No existe mayor chantaje que quien llega al mando de un país con ese pendón colgando. Un completo fraude al que llaman revolución porque arrasa con todo lo que una vez funcionó y despojan a todo el que una vez trabajó.

En primer lugar, porque el comunismo no es para ellos sino para los incautos que muerden el anzuelo. Ni leyes, ni restricciones, nada de eso es con ellos. De inmediato se consolida una costra de milicos alrededor de la cosa pública que disfruta privilegios y prebendas. Así ha sido en Cuba hasta el sol de hoy. Mientras la gente pasa hambre y vive en medio de penalidades, Fidel Castro y su entorno se enriquecían y la pasaban y siguen pasando de lo mejor. Y el que proteste, represión con eso.

En segundo lugar, jamás adhirieron a ideología alguna pero invocarla es un perfecto ardid para parecer comprometidos con algo que, en la práctica, está representado en su propio bolsillo. Con la mayor desfachatez se dedican a robar a manos llenas y armar toda clase de negociados que abultan sus cuentas en el exterior…pero dejan derramar alguito para saciar a los desalmados que sostienen sus tinglados. Se revela el malandraje más puro y simple, que es lo que en verdad subyace bajo la cobertura que llaman comunismo o, en vista del descrédito del nombre, aquí optaron por disfrazarla con un rimbombante “socialismo del siglo XXI”. En rigor, ni comunismo ni socialismo, ladronismo y chabacanería. “Bocones y matones”, como directamente le espetó el ex -presidente Fox (México) a la vergonzoza funcionaria que ocupa la cancillería venezolana, responsable de nuestras penas, propias y ajenas.

En tercer lugar porque, no pudiendo esconderse ni la tos ni los reales, ellos necesitaban agregar una evidencia más que innovara en su paso por el poder: no pueden esconder el montón de complejos que los han arrastrado al abuso, a la práctica de la más rampante discriminación, al saqueo, la expoliación y el pillaje en todas sus formas, para compensar el feroz resentimiento que les carcome el alma. Eso es lo que hay detrás de cada sátrapa a lo largo de la historia. Escudriñen en sus biografías y verán. Estos no son la excepción sino la mejor prueba de que todo el que acarrea una carencia se mete a comunista o a opresor de cualquier pelaje.

Y como hasta la peor desgracia siempre trae una lección o un beneficio bajo la manga, por muchas generaciones los venezolanos no querremos otro malandraje parecido ni en mil leguas a la redonda! .-