Latinoamérica tiene en la mira combustible venezolano tras paso de huracán Harvey

El martes, una empresa intermediaria que esperaba para descargar dos embarques de diésel en Curazao notificó a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) que planea suspender su contrato de entrega y desviar los despachos a Ecuador, según una fuente de la compañía venezolana familiarizada con las conversaciones.

PDVSA no respondió inmediatamente a una solicitud de información. México, Brasil, Colombia, entre otros países de la región, también tienen interés en recibir una porción de los cerca de 7 millones de barriles que se encuentran en el mar Caribe, según tres operadores y ejecutivos navieros consultados.

Algunos de las dos docenas de tanqueros que están en altamar han estado esperando semanas por descargar, ya sea porque PDVSA acumula retrasos en el pago de los despachos por falta de liquidez o debido a cuellos de botella en ciertos puertos.

"Los refinadores están esperando a que los puertos (de Estados Unidos) vuelvan a abrir para comenzar a enviar lo que tienen almacenado, pero algunas compañías están desesperadas", dijo un operador de una empresa petrolera que abastece a algunas empresas energéticas estatales en la región.

El Trasfondo

La llegada del huracán Harvey a Texas, que inundó refinerías y paralizó puertos a lo largo de la costa estadounidense del Golfo de México, ha llevado a países latinoamericanos a buscar opciones de suministro y muchos ya tienen en la mira una flotilla de tanqueros que espera por descarga en Venezuela.

Casi ningún embarque de producto refinado ha salido de Texas hacia Latinoamérica en los últimos seis días, según datos de seguimiento de buques de Thomson Reuters.

Terminales y refinerías han reducido operaciones por la tormenta y es poco probable que puedan recuperarse por completo durante semanas. Estados Unidos es el mayor exportador neto de productos petroleros del mundo con cerca de 5,05 millones de barriles por día (bpd). América Latina recibe casi la mitad de eso, unos 2,5 millones de bpd, y la mayor parte sale del Golfo de México.

Los principales receptores latinoamericanos de combustibles estadounidenses son México, Brasil y Venezuela, este último un miembro de la OPEP con las mayores reservas de crudo del mundo. Sin embargo, las refinerías venezolanas están operando en mínimos históricos, con lo que su producción es insuficiente para atender la demanda doméstica.

México, que normalmente importa dos cargamentos de gasolina por día y que tiene un activo plan de mantenimiento en su sistema de refinación este trimestre, está entre los países que buscan combustible ante la restricción de las importaciones desde Estados Unidos, dijeron las fuentes comerciales.

Si los comerciantes dueños de los embarques en espera "ofrecen desviar un cargamento desde Venezuela, ellos (México) lo van a tomar", dijo una fuente de una compañía petrolera con grandes operaciones en Latinoamérica.

La estatal peruana Petroperú lanzó el lunes una oferta pública para comprar hasta cinco cargamentos de diésel a ser entregados entre septiembre y octubre, según un documento visto por Reuters. La colombiana Ecopetrol ha estado llamando a empresas comerciantes en búsqueda de gasoil para entrega inmediata, dijo una fuente.