Las Vegas no será igual

AFP

El atacante de Las Vegas convirtió a esa hermosa ciudad en una ruleta rusa: el tiroteo más letal de la historia moderna de los Estados Unidos. Las víctimas cometían un solo pecado: estar en el sitio equivocado, durante sus vacaciones, disfrutando de un concierto.

El innombrable tenía en su poder 20 rifles automáticos y municiones, como para una guerra.

Las autoridades norteamericanas se limitan a dar las condolencias y apoyar psicológicamente a las víctimas y a sus familiares, pues el asesino se suicidó. Caso resuelto. No hay un demócrata ni un republicano que se atreva a cuestionar el verdadero quid del asunto: el libertinaje en la venta de armas en el país más estricto del mundo.

Pareciera que no han calculado lo grave que pudiera ser este evento  para un “ecosistema económico” como lo es el de Las Vegas, que produce más de 60 mil millones de dólares en turismo por año, más todo lo que se mueve en el mundillo del juego, que es mucha pasta también.

EUA es un gran polvorín, pues hay más armas que habitantes. Un tercio de los estadounidenses acumulan armamento. El 50% de los hogares tienen armas “para defensa personal”, pero estudios afirman que es 6 veces más probable que un arma guardada en casa se use para atentar a un familiar que a un intruso y un porcentaje importante de esas armar son utilizados para tragedias como las de Las Vegas, pero esos datos se esconden.

Al ver cifras tan alarmantes y sabiendo que todos los días hay un tiroteo masivo en los Estados Unidos, la pregunta  de rigor es: ¿Por qué no se hace nada al respecto? Para esta inquietud hay 2 argumentos: uno, es la defensa de la “segunda enmienda”, y la segunda, -la verdadera razón-, es el negoción tan importante que representa el mundo de las armas. Los fabricantes que mueven esos lobbies y donan mucho dinero a las campañas electorales.

No tomar medidas en este tema convertirá el asunto en el problema más complicado de los EEUU pues la guerra asimétrica en ese país la pueden generar quienes tienen en su poder esas armas: un universo de personas que, sin control alguno, se hacen de las herramientas para dañar a terceros y así enlutar a familias que suman a una sociedad, dejando un vacío en el mundo. Es muy fácil hacer algo: basta con querer hacerlo.