La fiesta de la Candelaria pone fin a las celebraciones de Navidad

La Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria se celebra en el mundo entero los 2 de febrero y recuerda al pasaje bíblico de la presentación del Niño Jesús en el templo de Jerusalén y la purificación de su mamá, la virgen María después del parto.

Es una festividad popular celebrada en honor de la advocación mariana aparecida en Tenerife, Islas Canarias, al suroeste de España, a principios del siglo XV y también se conoce con varios nombres, la Presentación del Señor, la Purificación de María, la fiesta de la Luz y la fiesta de las Candelas y todos expresan el significado de la fiesta: Cristo, la Luz del mundo presentado por su madre en el templo viene a iluminar a todos como la vela o las candelas, de donde se deriva el nombre de Candelaria. Es la luz contra los demonios.

En Venezuela al día de la Candelaria se le conoce como el fin de la temporada de Navidad, indicada para recoger el pesebre, guardar el nacimiento, recoger las casitas y las ovejitas y envolver las luces para el próximo diciembre.

En algunas regiones se cumplen los rituales de la Paradura del Niño, desde el primero de enero hasta el dos de febrero, hermosa tradición celebrada en las casas donde la devoción de sus habitantes se expresa en elaborados pesebres.

Es una fiesta hogareña de origen colonial de confraternización entre familiares y vecinos. Antes de la celebración se escogen los padrinos, quienes además de su rol en el ritual están comprometidos a surtir con velas, chucherías, bizcochuelos, botellas de vino y ¡hasta cocuy! la celebración.

El día de la Paradura del Niño, músicos, cantantes, rezanderos y padrinos entonan coplas pidiendo al Niño Dios bendiga las casas y los campos, las familias, las cosechas, los animales. La ceremonia se inicia con el reparto y encendido de velas comunes y corrientes entre los presentes, correspondiendo a los padrinos las velas más grandes y adornadas.

Se pasea al Niño Jesús en un pañuelo de seda, con cantos y procesiones y cuando termina el paseo, el Niño es colocado de nuevo en el Pesebre, pero de pie. Todos rodean el pesebre y frente a él se paran los padrinos con un pañuelo o una cesta con refrigerios y regalos en sus manos, mientras los cantores entonan los últimos aguinaldos de la temporada.

A la Paradura del Niño también la llaman Robo y búsqueda del Niño por la variante de esta tradición en la que una representación del niño Jesús ya puede pararse. Esta fiesta tiene mayor importancia en la ciudad de Mérida, así como en los pueblos del páramo de los estados Mérida y Táchira y en Boconó, en el estado Trujillo. También en ciertas zonas del Estado Barinas, como en Barinitas y los pueblos andinos del estado Lara, como Sanare, Cubiro, Guarico, Barbacoas y San Pedro.

En noviembre de 2014 la Unesco aprobó la inscripción de la fiesta de la Virgen de la Candelaria, que se celebra en la ciudad peruana de Puno en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La imagen de la Virgen de La candelaria es sacada en procesión por las calles de la ciudad, acompañada de danzas y música tradicionales. Imagen Cortesía de Quipu Cusco.