Israelíes, judíos y la Unesco

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Referencial - notihoy.com

La reciente crisis en la Unesco se veía venir: quienes la dirigieron fueron los que la provocaron, por su falta de moralidad y de valores.

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La Unesco nace con el objetivo de contribuir a la paz y a la seguridad en el mundo mediante la educación, la ciencia, la cultura y las comunicaciones. Poco tiempo duró ese Leitmotiv, pues, lo que han hecho es sumar a los conflictos; toman el dinero de todos para usarlos en contra de unos pocos, apoyando las causas fútiles e innobles. Se han convertido en el hijo malcriado, de la ONU.

Se saltan a la torera, con sus declaraciones, desde la Declaración de los Derechos Humanos en adelante; ni hablar de lo que han hecho con Israel, o, de su omisión ante la crueldad y el sufrimiento de los cristianos en el Medio Oriente, en la primavera eterna.

Hay dudas sobre las motivaciones de ese club, quienes la dirigen viajan en primera clase y se aloján en los mejores hoteles con un buen Champagne francés, Mr. Trump, acertadamente, dice good-bye, Netanyahu se despide con un cordial Shalom y así se unirán todos los serios que saben que están invirtiendo dinero en un niño tonto.

Quizás podrían seguir operando con los aportes de Corea del Norte, Irán, y algunos países de África ¡Lástima!

Paradójicamente, entra a representar a la UNESCO Audrey Azoulay: mujer judía, proveniente de la élite francesa quien llega como una figura de consenso que podría mejorar las relaciones y aliviar las tensiones, tratando de recoger y contener las aguas, pero su única posibilidad de éxito es una reforma estructural, con borrón y cuenta nueva que acerque a la institución a los motivos originales de su creación, que no se sume a ninguna causa, ni tome posiciones y evite que el azar esté al servicio de las ideas para favorecer al mejor postor, o a quien sepa cortejar.

Con la actual posición de Israel ante la Unesco y el gran daño que se le ha causado al cuestionar inclusive la historia bíblica -de la que nadie duda-, la presidencia de esa institución en las manos de una persona de fe judía demuestra que los intereses de Israel no son comunes siempre a todos los judíos, independientemente de que Israel sea un vínculo ancestral, ideológico, familiar y religioso.