Hambre y abandono afectan a animales domésticos en Venezuela

La crisis que desde hace tiempo afecta a los venezolanos se siente todos los días en sectores insospechados de la sociedad. El mundo de las mascotas domésticas es uno de ellos, en especial de los perros y gatos. Los episodios de abandono y desnutrición son continuos y crueles.

Los altos precios de la comida para perros y gatos, aunado a su escasez, conspiran contra los derechos fundamentales de los animales domésticos de Venezuela. Esta alarmante situación no solo contradice el marco jurídico vigente, sino también principios éticos y morales fundamentales que rigen su atención y cuidado.

Esta realidad, por demás grave, crea además otros problemas complejos derivados de su vida al aire libre, como la reproducción incontrolada y la proliferación de enfermedades, convirtiéndose en un problema de salud pública que pudiera desencadenar consecuencias insospechadas.

Además del abandono, ante la imposibilidad de adquirir sus alimentos, muchos dueños también recurren a cambios en su dieta, dándoles de comer opciones poco saludables o no adecuadas a la naturaleza del animal, por lo que las consultas veterinarias se han incrementado por problemas gastrointestinales, dermatitis y hasta infecciones bacterianas, entre muchas otras patologías.

Igual suerte corren los animales silvestres que se encuentran en los zoológicos. La crisis tampoco ha permitido alimentar en forma apropiada a los ejemplares del Zoológico de Caricuao, quienes aparentemente reciben solo auyama y mango, cuando en realidad deberían estar consumiendo otro tipo de alimentos más acordes a su biología y fisiología.

Las consecuencias en el zoológico de Caricuao no pudieron ser ocultadas y las muertes de los animales inundaron los periódicos del país para denunciar una grave crisis alimentaria y sanitaria que afecta a Venezuela. Esta crisis, por cierto, no es vista ni conocida por el Defensor del Pueblo. Afortunadamente, la Fiscal General de la República ya inició una investigación al menos para este tema.

La crueldad animal contra las mascotas domésticas también se incrementa en la misma velocidad que sube el precio de su alimento. A manera de ejemplo, una bolsa del producto para perros para un mes, equivale a por lo menos dos salarios mínimos a julio de 2016, y todo ello sin sumar el cuidado, mantenimiento y atención veterinaria que necesitan.

Hambre y abandono experimentan algunos animales domésticos en Venezuela, y la verdad, no es justo.