Gozo del amor

Papa Francisco recibe a una familia en Roma
Papa Francisco recibe a una familia en Roma - Archivo

Impulsados por el Papa Francisco estamos reunidos en Quito más de 100 personas estudiando el documento "La alegría del amor". Es un panorama alentador sobre el amor en la familia que interpela a la Iglesia y a cada uno de los creyentes en Cristo. Es un llamado del Papa a descubrir el panorama apasionante de la vocación al amor, realidad inscrita en el corazón del hombre y la mujer.

En efecto, el proyecto originario de Dios es la familia, formada por "varón y mujer", y los hijos son una bendiciones de Dios. La educación de la prole es es la procreación prolongada, trabajo insustituible de los padres.

Dificultades inmensas acompañan a tanta bondad de Dios. Primero las de cada uno: el egoísmo, la autosatisfacción buscada ansiosamente, la envidia. Desde fuera: la cultura imperante de desechar lo descartable o lo que no me sirve con consecuencias terribles: aborto, desprecio de los más débiles, y muchas más. Desde fuera: leyes que debilitan la institución familiar, el afán de hacer creer que el género es una elección personal, la ausencia de condiciones de trabajo o vivienda que ponen en peligro el arraigo y la estabilidad.

El encuentro personal con Jesucristo y su fuerza sanadora llevan al hombre a orar y trabajar, especialmente en la familia que es el lugar para la vivencia y realización del amor. Así los esposos entienden que el sacramento no es un añadido, sino un cauce de ayuda de Dios para realizar la vocación al amor. Allí hay pues una fuente de felicidad. El hogar, la casa, presente en toda la Biblia muestra la lucha del hombre y la mujer por la familia.

Leer “la alegría del amor” es una gran riqueza para todo el que ame la familia. Es un impulso que quiere dar Francisco para trabajar de miles de maneras posibles a favor de la familia. Es un gran reto para los hombres de buena voluntad y para los creyentes en Jesucristo porque en la familia reside el amor y la fuerza de la vida que continúa.

La experiencia lo dice: al final hay un gran gozo, el gozo del amor, conquistado con mucho esfuerzo y la ayuda de Dios.