Gestión ambiental de Venezuela a referéndum

La mayoría del país reclama un cambio que permita recobrar las condiciones que aseguren el disfrute de los derechos establecidos en nuestra Constitución, como la alimentación, seguridad y salario justo, entre otros aspectos fundamentales. Este cambio debería darse también en el rumbo que Venezuela ha tomado en materia ambiental, a fin de evitar proyectos insensatos como el Arco Minero del Orinoco o las construcciones de viviendas dentro de los parques nacionales, por citar solo dos ejemplos.

Un referéndum es un mecanismo constitucional que permite a los ciudadanos aprobar o no una propuesta, en este caso, revocar al Presidente de la República. Sin embargo, es oportuno destacar que con este plebiscito también se estará decidiendo la continuación o interrupción del resto de los funcionarios que, bajo el mandato presidencial, han sido responsables de los avances o retrocesos en las distintas materias públicas, incluyendo al tan golpeado sector ambiental de Venezuela.

Durante la última década, muchos venezolanos nos preguntamos, ¿qué pasó con el liderazgo del Ministerio del Ambiente, hoy minimizado y politizado bajo el paraguas del ecosocialismo?, un término que, por cierto, ni siquiera existe en nuestra Constitución. ¿Cómo se encuentran nuestras áreas protegidas, en especial los Parques Nacionales, que según expertos atraviesan su peor momento en la historia? ¿Se estarán cumpliendo las evaluaciones de impacto ambiental y socio cultural, no solo para proyectos del sector privado, sino también para el público? ¿Qué pasa con los Jardines Botánicos y los Zoológicos, lugares destinados para la conservación ex situ, hoy sometidos a grandes deficiencias? ¿Estaremos realmente avanzando en materia de acceso al agua potable y el saneamiento, en un país donde el proyecto de recuperación de un río como el Guaire, ha sido la burla más grande? ¿Por qué seguimos reciclando menos del 10% del total de los residuos, con tanta escasez de materia prima en el país?

Preguntas sobre el sector ambiental venezolano sobran, aunque las respuestas desde el sector oficial, sean muy pocas o no convincentes.

El referéndum revocatorio servirá para consultar al país la continuación del gobierno en muchas materias, y no solo en el ámbito político, social o económico.

El rumbo que ha tomado la política ambiental de Venezuela también estará presente en la mente de los venezolanos que acudamos a revocar. Sin dudas, una gran oportunidad para decidir si continuamos en materia ambiental como un barco a la deriva, o encaminamos al país con paso firme hacia la sustentabilidad.