Especial|Menca de Leoni: La primera dama que plasmó sonrisas en Venezuela

Carmen América Fernández Alcalá de Leoni, mejor conocida en la historia política y social venezolana como Menca de Leoni, fue la esposa del expresidente de Venezuela (1964-1969) Raúl Leoni. 

Es recordada por su compromiso y sentido social al servicio de los más necesitados del país y los niños.

En sus funciones como Primera Dama fue la fundadora en el año 1964 del Festival del Niño, que posteriormente se convertiría en la Fundación del Niño, iniciativa originalmente destinada a ofrecer recreo y vacaciones a los niños con escasos recursos. 

Además fue presidenta honoraria de la Sociedad Bolivariana, miembro de la Sociedad Divino Redentor, presidenta del Comité de Solidaridad Humana, además de otras responsabilidades con fines sociales.

Fruto del matrimonio entre el general Juan Fernández Amparan y Sofía Alcalá, nace Menca de Leoni, en Upata, estado Bolívar, el 23 de julio de 1919. Producto del golpe de Estado contra el expresidente Rómulo Gallegos salió al exilio.

Fuera del país contrae matrimonio con Raúl Leoni el 20 de agosto de 1940, en Washington (EE.UU). 

La pareja regresa a Venezuela luego de la caída del régimen del general Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, el matrimonio ya tenía 4 hijos.

Una abanico de obras

Doña Menca al ser Primera Dama de la República, abrió un abanico de labores en pro de la infancia y el núcleo familiar venezolano, entre sus obras se encuentra: El servicio de nefrología del Hospital J.M. de los Ríos; BiblioBus, una biblioteca ambulante para las zonas populares; el servicio de terapia infantil del Hospital J.M de los Ríos; apoyo para la construcción del edificio sede del Instituto Venezolanos de Audición y Lenguaje, entre otras.

Además promovió el Programa de Regulación de las Uniones, que tenía como objetivo la legalización de las uniones con el fin de dar a los hijos el reconocimiento necesarios para que fueran protegidos por las leyes.

En vida Menca de Leoni fue una mujer muy activa, impulsada por la necesidad de plasmar sonrisas y felicidad en la vida de los niños de lo sectores más vulnerables de Venezuela. 

Su labor reconocida inclusive por el Papa Pablo VI, quien le confirió la condecoración Cruz Pro Eclesia et Pontifice.

Cinco meses después de la muerte de su esposo, el 22 de enero de 1973 fallece esta venezolana excepcional, en su pueblo natal Upata. Una urbanización en Guarenas (estado Miranda) lleva su nombre.