Especial | El Che Guevara: Un ícono de la izquierda y la cultura latinoamericana del siglo XX

Para muchos Ernesto "Che" Guevara es considerado como el símbolo revolucionario más importante de la izquierda del siglo XX, tras una vida que se enfocó en la lucha contra el llamado "imperialismo" y el impulso de ideales radicalesque se mantienen en la actualidad y que siguen generando opiniones encontradas en torno a su emblemática figura.

Junto a Fidel Castro fue uno de los principales artífices del triunfo de la Revolución cubana (1959). Pero su lucha no se limitó a ese país y se mantuvo fiel a su propósito de extender la revolución a otros países de Latinoamérica, hecho que lo llevó a ser capturado y ejecutado en Bolivia el 9 de octubre de 1967.

Primeros años

Ernesto Guevara nació el 14 de junio de 1928 en Rosario, Argentina. Proveniente de una familia adinerada de esta provincia.

Sus primeros años transcurrieron entre las casas que sus padres tenían en Buenos Aires y Caraguataí.

Se destacó durante toda su infancia y adolescencia por su rebeldía. Sumamente travieso, con duras discusiones con sus padres y maestros, desaliñado al punto de ser llamado el Chancho Guevara (sobrenombre que adoptó gustosamente). 

Viajes por Latinoamérica y Revolución cubana

Estudió medicina en su tierra natal y permaneció en Buenos Aires desde enero de 1947 hasta el 7 de julio de 1952, cuando partiría en su primer viaje por América Latina.

El 1 de enero de 1950 realizó su primer viaje solo, en una bicicleta con motor marca Cucciolo, visitando a su amigo Alberto Granado en San Francisco del Chañar, Cordoba (Argentina). Luego hacia el noroeste para conocer las provincias más pobres y atrasadas del país.

El 9 de febrero se embarcó por primera vez y en estos viajes recorrió la costa atlántica de Sudamérica, desde el puerto patagónico de Comodoro Rivadavia hasta la entonces colonia británica de Trinidad y Tobago, pasando por Curaçao, Guyana Británica, Venezuela, y varios puertos de Brasil.

En 1955, Ernesto Che Guevara conoció en México a Fidel Castro y a su hermano Raúl Castro, que preparaban una expedición revolucionaria a Cuba. Guevara entabló amistad con los Castro, se unió al grupo como médico y desembarcó con ellos en Cuba en 1956. 

Guevara se convirtió en lugarteniente de Fidel y mandó una de las dos columnas que salieron de las montañas orientales hacia el oeste para conquistar la isla. Participó en la decisiva batalla por la toma de Santa Clara (1958) y finalmente entró en La Habana en 1959, poniendo fin a la dictadura de Fulgencio Batista.

El triunfo de la revolución, llevada a cabo con escasos medios, se vio facilitado por la insostenible situación del país en aquellos años. La economía cubana, en extremo condicionada por la presencia de Estados Unidos, se basaba en el turismo en las áreas urbanas.

De la revolución a la política

Tras la llegada de la nueva administración en Cuba, Guevara obtuvo la nacionalidad de este país y fue nombrado jefe de la Milicia y director del Instituto de Reforma Agraria (1959), luego presidente del Banco Nacional y ministro de Economía (1960), y, finalmente, ministro de Industria (1961).

En aquellos años, Guevara representó a Cuba en varios foros internacionales, en los que denunció frontalmente el imperialismo norteamericano. Se esforzó por la industrialización del país, buscando la ayuda de la Unión Soviética, lo que consolidó el carácter socialista de la revolución, tras el fracasado intento de invasión a la isla por parte de Estados Unidos.

Su espíritu inquieto y luchador lo llevó a abandonar Cuba en secreto en 1965 para emprender nuevos retos de combate. Con esto viajó al Congo donde luchó en apoyo del movimiento revolucionario en marcha. Convencido de que la lucha insurreccional era el camino para derrotar al imperialismo, se dispuso a combatir en Latinoamérica e impulsar sus ideologías.

Bolivia como último destino

Eligió a Bolivia como centro de operaciones para instalar una guerrilla que pudiera influenciar a Argentina, Chile, Perú, Brasil y Paraguay.

Sin embargo, desde un principio su grupo, bautizado como Ejército de Liberación Nacional y compuesto por veteranos cubanos de Sierra Maestra y algunos comunistas bolivianos, se encontró con la falta de apoyo de los campesinos.

Aislado en una zona selvática se encrudeció su afección al asma que padecía desde pequeño. Allí, Ernesto Guevara fue delatado por campesinos locales y cayó en una emboscada del ejército boliviano en la región de Valle Grande, donde fue herido y apresado el 8 de octubre de 1967.

Considerado una amenaza ideológica y de rebelión para los jóvenes del mundo en contraste a los intereses de Estados Unidos, los militares bolivianos, aconsejados por la CIA, lo asesinaron para después exponer su cadáver, fotografiarse con él y enterrarlo en secreto.

"¡Apunte bien! ¡Va usted a matar a un hombre!", las últimas palabras del Che Guevara antes de ser asesinado. 

En 1997, los restos del Che Guevara fueron localizados, exhumados y trasladados a Cuba, donde fueron enterrados con todos los honores por el régimen de Fidel Castro.

Herencia de sus ideas

Además de su faceta de guerrillero e insurgente, el "Che" Guevara también se desempeñó como ideólogo y teórico de la guerrilla. Sus ideas se hallan expuestas en textos como el famoso Mensaje a la Tricontinental (1967) y el ya citado libro La guerra de guerrillas (1960).

Dejó numerosas obras, muchas de ellas inéditas, las cuales se hallan manuscritos, cartas, discursos, proclamas y, sobre todo, artículos publicados en Verde olivo, el órgano de las Fuerzas Armadas cubanas, en las que el Che ostentaba el grado de comandante.

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El diario que Ernesto Guevara había escrito durante toda su vida, se publicó póstumamente la parte referente a la guerrilla boliviana: Diario del Che en Bolivia (1968).

Sus bases ideológicas aun persisten en gran parte del mundo, movimientos que generan mucha controversia, también han ganado numerosos seguidores en el contexto de la política actual, además que han tratado de implantarse en diversos sistemas de gobiernos.