Especial | Acuerdo de Ginebra: Un noble intento por resolver la disputa territorial del Esequibo

Archivo Panorama

“El Esequibo es nuestro desde que el mundo es mundo, y ejerceremos nuestra soberanía”, dijo en su momento el presidente Hugo Chávez.

Sin embargo, la realidad es diferente y arrastra 51 años de una disputa entre Venezuela y la República Cooperativa de Guyana por un espacio de 159 mil kilómetros cuadrados de territorio, mejor conocido como la Zona en Reclamación.

Luego de una denuncia

En 1962 Venezuela impuso una denuncia ante las Naciones Unidas por ciertas irregularidades en los documentos del Laudo Arbitral de París de 1899, que le otorgó al Reino Unido la soberanía sobre el Esequibo. 

Esto motivo que, cuatro años después, durante el gobierno del presidente Raúl Leoni, se firmará el 17 de febrero de 1966 el Acuerdo de Ginebra.

Se trataba de un documento transitorio el cual tendría como propósito crear una comisión mixta para resolver la controversia territorial, publicado en Gaceta Oficial el 15 de abril del mismo año.

¿Qué sucedió?

El objetivo del Acuerdo era que un plazo de 4 años tendría que decidir cuál podía ser la solución al problema limítrofe.

El plazo venció y sin llegar a una resolución del tema, se tuvo que suscribir en 1970 el Protocolo de Puerto España entre Guyana, Reino Unido y Venezuela por el cual “congelaba” por un término de 12 años parte del Acuerdo de Ginebra. 

En 1982 Venezuela decidió no ratificar el Protocolo de Puerto España y en 1983 propuso la negociación directa con Guyana, pero ésta no acepta y propone tres alternativas: Asamblea General de la ONU, Consejo de Seguridad o Corte Internacional de Justicia, las cuales Venezuela rechaza.

En 1983, por iniciativa de Venezuela, el conflicto limítrofe se lleva bajo los auspicios del Secretario General de las Naciones Unidas, en concordancia a lo previsto en el artículo IV numeral 2 del acuerdo y apegados al artículo 33º de la Carta de las Naciones Unidas referente a los medios de soluciones pacíficas de controversias.

En 1987 Guyana y Venezuela deciden aceptar el método de los Buenos Oficios que comienza a funcionar desde 1989 en la persona de un buen oficiante, elegido y aceptado por las partes. 

Esta figura tenía como función acercar a ambos gobiernos con el fin de que estos llegaran a una solución satisfactoria como lo dictaba el tratado. Sin embargo no se logró y durante décadas el conflicto quedó sin resolución.

Ambas posturas

Para Guyana, la finalidad del acuerdo es inicialmente determinar si el Laudo Arbitral de París de 1899 es nulo, por lo que para este país Venezuela debe demostrar la nulidad.

Para Venezuela, el objeto del acuerdo es comprometer a las partes a llegar a una solución satisfactoria y práctica entre los dos países. Además considera que la nulidad del Laudo Arbitral de París está implícita y explícitamente demostrada y aceptada el texto del documento, firmado por Guyana cuando era aún colonia.

51 años después...

Todavía no se ha logrado resolver este conflicto, ya que Guyana insiste en que Venezuela debe probar, jurídicamente, la nulidad del laudo de 1899.

En 2016 el presidente Nicolás Maduro manifestó su júbilo por el quincuagésimo aniversario de esta “ley internacional bilateral que comprende la justeza del reclamo venezolano sobre su territorio Esequibo, para alcanzar amistosamente el arreglo práctico, aceptable y satisfactorio para ambas partes”.

En ese mismo período, el anterior secretario de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, decidió prolongar por un año más las diligencias de los "buenos oficios" para resolver la controversia entre Venezuela y Guyana por el territorio en reclamación.

Aún así, la ONU anunció que si para finales de 2017 no se ha logrado "un avance significativo" para resolver el litigio se llevará el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

¿Para qué el Esequibo?

Este territorio posee grandes riquezas naturales que le confieren un alto potencial, desde el punto de vista de los recursos: forestales, mineros, energéticos, hidráulicos y turísticos. 

La explotación de los recursos forestales, hídricos y minerales no ha podido ser realizada a gran escala, conservándose como el factor de riqueza más importante de la zona. 

Entre los recursos naturales y potenciales en el orden minero, el Esequibo tiene bauxita, manganeso, oro, diamantes, caolín, arenas, arcilla, sílice, mica, cobre, uranio, hierro, manganeso, hematita, cinita entre otros.


Se sienten venezolanos

El activista por el Esequibo, Petar Hrgetic, asegura que Venezuela necesita recuperar el territorio de la Guayana Esequiba, no solamente por los recursos que allí se encuentran, sino por la población que se siente venezolana. 

Postura similar tiene Domingo González, integrante del Movimiento Rescate del Esequibo y el Esequibano, quien señala que  el propósito que persiguen con este movimiento es recuperar los derechos que le corresponden a los esequibanos por ser venezolanos como la obtención de sus cédulas de identidad y beneficios sociales de los que gozan los ciudadanos del territorio nacional.