Equilibrio Físico-Emocional: Revisa tus recuerdos

Es una historia llena de bellos momentos y otros no tan agradables, pero que conforman tu historia personal y que será tu biología, dado que están alojados en tu memoria celular y se activarán con situaciones similares de tu día a día.

De niños, entre 0 y 7 años de edad, no tenemos la capacidad de discernir y guardamos toda la información recibida, como cierta o no.

También en esa historia hay personas y sentimientos. Hacer una revisión nos llevará a darnos cuenta de lo vivido, es decir, reconocer la emoción generada en cada evento y sanarla. Reconocer lo vivido sin juicio, rescatando el aprendizaje y agradeciendo, será sumamente valioso para nuestra sanación y evolución.

La historia no se puede cambiar, pero sí revisar, lo verdaderamente importante es la experiencia, lo tenemos de muestra en el presente y valorar la experiencia. Lo que sucedió va perdiendo importancia, lo importante es no repetir, porque el resultado sería el mismo en el caso de no ser positiva.

Esta revisión nos llevará a modelarnos en el presente, hacerlo de forma diferente, a apoyarnos en lo positivo de lo vivido, a crear nuestra fórmula personal y nos invitará a una reconciliación con nosotros, con otros y con la vida.

En la medida que la vida avanza, ciertas cosas, en el buen sentido de las palabras, van cambiando de valor o de importancia en nuestras vidas. Estamos cada vez más capacitados en el manejo de las emociones. Seremos más tolerantes, estaremos en capacidad de reconocer y aceptar las diferencias personales, incluso más dispuestas a pedir disculpas, a dejar fluir y desarrollar unas relaciones más armoniosas.

Soltar el pasado una vez revisado es mi sugerencia, porque la vida es una eterna búsqueda, y mejor estar ligero de cargas.

Todo proceso es un testigo de la transformación, pase lo que pase ser un observador y mantenerte alerta. Eres el vehículo para la transformación y el movimiento de la energía vital. Los pensamientos vendrán y a la vez se transformaran, eliminando de ello toda la carga emocional. Y es ese el momento en que sucede y aparece el TÚ. Ligero de cargas, culpas y dudas. Finalmente la transformación de la vivencia en la evolución de tu ser.

“La meta es cada momento. El trayecto es la meta. Vuélvete una nube blanca: solo está allí, sin resistencia, sin pelea, solo disfrutando la existencia misma, celebrando el momento, el placer, el éxtasis de ella”. Osho