Equilibrio Físico-Emocional: Resguardo de lo sagrado cada día

Los seres humanos hemos perdido la autenticidad y en consecuencia la posibilidad de ser vivir en plenitud. Llevamos una vida llena de máscaras, complaciendo y fingiendo para complacer a otros, y nos olvidamos de quiénes somos, perdemos la orientación, los proyectos y valores personales.

La autenticidad y honestidad con nosotros mismos, aparecerá la armonía, el equilibrio, disfrutaremos de la naturaleza y sus expresiones mágicas. Es vivir la espiritualidad y entrega en cada momento, en todos los espacios, estar dispuesto a dar sin la expectativa de recibir el igual, es dar y soltar dispuestos a no recibir, evolucionar y trascender.

La espiritualidad no es una religión, no es estar flotando y vestido de cierta forma, es un estado del alma, es la relación de amor elevado con nosotros y desde allí poder compartir con nuestros semejantes, con la naturaleza, como la madre tierra y con el creador. Es sentir y caminar hacia nuestras propias metas, con nuestros valores en el ritmo de cada uno y según su código personal.

Estar envuelta en esa atmósfera sagrada, nos lleva a agradecer a todo lo que nos rodea y nos da confort, lo que disfrutamos, lo que podemos ver y disfrutar sus aromas, esa sensación de máxima conexión a través de los sentidos, el estar vivos y la cantidad de bendiciones y dádivas como regalos de vida.

Al bendecir cada persona y cada situación, también estamos recibiendo a través de lo que recibimos y reconocerlo y agradecerlo. No es rico aquél que tiene todo sino aquél que es consciente de lo que tiene y lo agradece. Y además es rico aquél que necesita menos. Ve todo lo que tienes que te dan calidad de vida, y agradecerlo es una forma de darse cuenta de que cada vez necesitas menos, esta actitud te llevara a ser generosa, y también a soltar, a desapegarte.

Este resguardo de lo sagrado, es construir un templo dentro de ti, a generar en tu entorno una atmósfera similar, así se fortalecerá cualquier unión, con la pareja, hijos, familia y amigos. Nos generara un ambiente al apropiado a resolver de la mejor manera cualquier situación, la compasión aparecerá suavizando cualquier situación y la evolución marcará cada momento.

Al cuidar nuestros espacios sagrados cuidaremos nuestra tranquilidad y paz interior. Cada día acude a un espacio para conectarte o desconectarte momentáneamente del ruido y entra a sentir los sonidos naturales de tu cuerpo, latidos del corazón, aquieta el pensamiento y renueva la capacidad de percibir, de llamarte de los pequeños detalles que terminan siendo grandes diferenciadores de lo común.

La espiritualidad lo es todo, la flor, el animalito que puedes ver a sus ojos siempre amorosos. Cada amanecer con esa hermosa mezcla de colores, la calidez del Sol, la profunda noche bañada de pequeños puntos de luz. Está en cada evento y en cada emoción, en las alegrías y tristezas, en la abundancia y en la pérdida, en cada entrega, en la plenitud y en el amor.

El amor está en todo lo que nos rodea, no es un sentimiento sencillamente, es la verdad, la entrega, la alegría, la concepción, en la despedida, en toda la creación.