Equilibrio Físico-Emocional: La importancia de escuchar música

Escuchar música
Escuchar música - Referencial

La música forma parte de nuestra vida porque encierra parte de nuestra historia. Te puedes conectar con recuerdos, olores y sensaciones varias.

La música se ha convertido en una herramienta importante en muchas actividades, de la cotidianidad, en los gimnasios, en terapias, en fin es un medio para llevarte a otros espacios y otros estados de ánimo.

También la música nos permite conectarnos con nuestros espacios sagrados, a través de ciertas melodías con sus vibraciones y que además se integran con los sonidos del cuerpo, permitiéndonos entrar en estado de relajación consiente.

Cuando las mujeres embarazadas colocan música a su barriga el bebé las graba, ellos a partir del cuarto mes ya pueden oír, esto, una vez que ya han nacido, les permite a través de ese recuerdo tranquilizarlos, porque se conectan a algo conocido y en un espacio donde estaban muy cómodos, con comida y protegidos.

Hay personas que a través de la letra logran identificar una emoción, rabia o alegría, pérdidas o regalos de vida, momentos bellos o desagradables, sienten que el cantante habla a través por ellos. Te permite entrar y salir de tu historia y manejar la intensidad de la emoción presente y activada por la música y quizás narrada en su letra.

La música puede elevar nuestro estado de ánimo, sacarnos de un pensamiento repetitivo o sacarnos de un estado emocional no agradable. Bien utilizada la música ella por sí sola es terapéutica. De allí la importancia de incluir en la educación de nuestros hijos la música y permitirles desarrollar alguna actividad que la incluya, a través de un instrumento, bailando o cantando.

Elige música que te dé placer y tranquilice. Canta si esto te permite elevar tu estado de ánimo, no importa si lo haces bien o no, solo disfruta y baila. Canta cuando te bañas, en mi terapia lo he sugerido a las personas que sufren de miedo, las distrae en el pensamiento, relaja su cuerpo y a la vez la fortalece, la ayuda a liberar. Es uno de los placeres de la vida, es un ejercicio completo, envuelve mente cuerpo y alma.

Cuando le pongas música al bebé en la barriga, trata que sea música suave, prueba con varias, el te mostraéa con sus movimientos si le gusta o no. Primero busca un espacio cómodo y relájate, coloca la música, la puedes acercar a tu vientre y en ese momento le hablas con amor, de planes, de lo felices que están de su llegada.

Es bien agradable realizar las tareas en casa con música, ordenar, cocinar, se sugiere música alegre que te den ganas de bailar, que te alegren y veras como el tiempo pasa rápido y terminará en menos tiempo. Es sumamente agradable.

Elige para meditar la música que te inspire y te invite a contactarte con lo sagrado que está dentro de ti. Escucha varias hasta que tu cuerpo te dé la sensación de elevación, de lo Divino, y que tus sentidos se expandan. Puedes también repetir su letra o mantra, y en algunos casos sonidos, cualquiera de estos se sobrepones a los sonidos del cuerpo y esa integración te ayudará a la entrega en lo divino. Sentir la presencia de la Divinidad atemporal.

Llena tus espacios y vida de música, es alimento para el alma, canaliza las emociones, aquieta la mente, equilibra la respiración y el ritmo cardíaco. Percibes más y mejor, disfrutas más.

Haz que tu vida sea una eterna danza.