Equilibrio Físico-Emocional: Es importante descansar

Descansar
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En la actualidad todos tenemos una agenda súper exigente, la velocidad está presente en todas nuestras rutinas. Estamos demasiado estructurados, tanto que el compartir y tener tiempo de calidad y disfrute se ha perdido.

Es tanto que hasta para tomar vacaciones hay excusas. Vacaciones no significa largos viajes, dentro de tu hogar lo puedes hacer, cuando decides un día “hacer nada”, esto es nada literalmente, no celular, no trabajo, nada….

El tiempo para el descanso, es un tiempo de ocio, es salir de la rutina, es un cambio de actividad, crear espacios para pasar momentos de calidad, sola o acompañada de nuestros seres queridos, pero todos conectados con el descanso, disfrute y realizar esas actividades para las que nunca se tiene tiempo.

También es un espacio para reorganizar nuestra vida, desechar actividades que ya no nos aportan nada, compromisos que podemos concluir, en fin minimizar la agenda personal. Equilibrar nuestra energía, relajar la mente, desestresar el cuerpo y comenzar a disfrutar de tantos detalles mágicos de la naturaleza.

Sin duda que nuestra actitud será diferente, habrá más espacio para lo nuevo, lo espontáneo, el ser más auténtico, con una mente relajada, la expresión corporal también se modelará, ya que el pensamiento es quien la define. Bajar la velocidad de vida, nos hará mas reflexivos, la capacidad de reacción será otra, y más productiva y acertada.

Dado que nuestra mente tendrá también un orden y elección, estaremos en capacidad de escuchar más, tendremos la disposición para dar atención a nuestro entorno y además intercambiar con mucha más paciencia. Tiempo para observar y reconocer todos esos cambios que han ido sucediendo a tu alrededor y que no te has percatado.

Es conectarte con el ahora, tener presencia en tu vida, alejarte de personas y situaciones tóxicas. Establecer límites que te permitan vivir como en realidad queremos hacerlo, sin someteremos a todas las incomodidades y presiones que permites te causen. Evaluar cuántos "no" debes incluir en tus decisiones y actividades, sin sentir culpa, esto definitivamente aligerará tu agenda y dará espacio para lo realmente importante: TÚ.

Sé flexible contigo mismo y con los demás, suelta el control del tiempo y personas.

Visita lugares tranquilos, donde puedas conectarte con los sonidos de la naturaleza, los latidos de tu corazón y con Dios.

Disfruta relajada cada momento, sin sentir culpa y remordimiento con las obligaciones y que el deber ser no te sabotee... ”el hacer nada”…

Sigue el ritmo de tu cuerpo, descansa unas horas más, no te exijas levantarte y hacer cosa que no te provoca, permítetelo un día y veras cómo te hará falta hacer esa pausa en tu rutina.

¿Cuántas veces te has dado el permiso de hacer lo que te place? Tomar el tiempo para ti sin reloj, sin obligaciones, dejándote fluir a través de la luz del día, sentir a través de los sentidos, olores, colores y sonidos de la naturaleza, ver las cosas sencillas con entrega y pasión… así que la invitación es a tener también en tu agenda, tu tiempo sagrado de descanso.