En Tailandia, el novio debe pagar por su esposa

Araya A. Hargate, una de las actrices tailandesas más cotizadas, recibió oro, joyas, tres terrenos y dinero en efectivo como "sin sod", una antigua práctica que se puede traducir como el "precio de la novia".

El esposo, un acaudalado hombre de negocios llamado Visrut Rangsisingpipat, gastó en total 108 millones de baht (unos 3 millones de dólares o 2,7 millones de euros) en esta peculiar "dote" que se practica ampliamente en Tailandia.

La boda entre Araya, también conocida como Chompoo ("pomarrosa", un tipo de fruta tailandesa), y Virsut se celebró en mayo del año pasado y fue una de las noticias más seguidas por la prensa tailandesa.

En algunos países asiáticos como India o China es habitual que la familia de la esposa entregue una dote, en forma de dinero o regalos, a la familia del futuro marido.

En Tailandia, la tradición funciona en sentido contrario y es la familia del esposo la que entrega bienes o efectivo a la familia de la novia, según el portal de asuntos legales "Chawbanlaw".

El valor del "sin sod", una antigua práctica, depende del estatus social y de las virtudes y preparación de la novia.

Si la mujer está divorciada o tiene un hijo engendrado por otro hombre el novio no tendrá que pagar nada, pero en familias de clase media la cantidad que puede desembolsar va desde 100.000 a un millón de bat (entre 2.400 euros o 2.800 dólares y 24.000 euros o 28.000 dólares).

Según una fórmula ideada por Pasu Ruamkwamkid, un economista de formación, una mujer de 30 años con título universitario y sueldo moderado esperará de su novio 800.000 baht (22.600 dólares o 20.000 euros).

Aunque el "sin sod" sigue siendo una práctica extendida en Tailandia, hay quienes prefieren prescindir de esta especie de "dote", que antiguamente servía para demostrar la firmeza del compromiso de la familia del novio.

"Si me caso con alguien, prefiero que no haya 'sin sod'. Puedo apoyar financieramente a mis padres por mi cuenta", dijo a Efe Borwonrat Ajjimakul, una estudiante universitaria.

Otros tailandeses han convertido la tradición en un acto simbólico, ya que luego los padres devuelven el dinero a la pareja de recién casados.

En el caso de Thiamchan Sangkhaphanthanon, una profesora de 30 años, sus padres les devolvieron a ella y su marido la mayoría del "sin sod" para que pudieran empezar un nuevo hogar sin problemas económicos.

"El objetivo real debe ser que el novio muestre que tiene suficiente determinación para ganar dinero necesario para formar su propia familia, haciendo un esfuerzo", señaló a Efe Thiamchan.

Según la periodista Kwanchanok Wuttikul, del diario Kom Chad Luek, actualmente "muchas mujeres también aportan sus propios ingresos a la bolsa común de novios ('sin sod')" para alcanzar el dinero exigido y poder así casarse antes.

En castellano, la traducción de "sin sod" no sería dote, que se refiere a los regalos de la novia al novio, sino que el término más cercano sería el "excrex", una palabra en desuso que se utilizaba antiguamente en Aragón cuando era el casamentero el que entregaba los bienes o el dinero a la futura esposa o su familia.