En defensa a la cultura

Referencial

Se esta montando una campañita, en contra de Dudamel, el sistema Nacional de Orquestas y también nada mas y nada menos que sobre el maestro Jose Antonio Abreu.

La cuestión viene de venezolanos residenciados en el extranjero, y da pena apreciar que son suscritas por algunos que todavía viven de este país, uno de ellos entiendo gano buen dinerito escribiendo novelas, gracias a la penuria que existió también en el pasado de Venezuela, otras son relacionados con los políticos de la “cuarta república”, los mismos que con mucha astucia, dejaron todo preparado para este escenario que estamos viviendo.

No sé por qué siento que están intentando atacar al gobierno y con esta idea tratan de manera cobarde y baja, de ir en contra de objetivos equivocados; están apuntado a lo poco bueno que queda, se juegan una carta mal dirigida, pareciera, se mueven quienes pretenden conseguir un cambio en Venezuela; por esa manera de pensar “no habrá para este mal remedio”.

Nunca vi a Gustavo Dudamel, con una franela del PSUV, o del Che Guevara, ( y si lo habría hecho que?), solo banderas de Venezuela, y un alma llanera, que hace llorar a los mortales que aquí nacimos, ni hablar de Don José Antonio Abreu Anselmi, “Il Caballero”, creo que no hay un Venezolano, que no le este agradecido, y que solo por la inclusión que ese sistema de Orquestas y su obra produce, la música de manera perfecta suena y sonara eternamente desde Venezuela .

Es común que un pedazo de la burguesía ignorante e hipócrita, desprestigie, la creación, el intelecto, lo que funciona. Con Lorca, en España paso lo mismo , y asi quedo escrito: “esa gentuza aferrada al pasado, la auto denominada clase de caciques y terratenientes que lo envidió lo trato de sepultar, pero lo que lograron fue eternizarlo, ellos, la vacuidad de los señoritos que tienen en sus casas cuadros con marcos de peluche rojo y clavos dorados”

El intento de daño a personalidades de la cultura Venezolana, genera una peligroso efecto en una mayoría de Venezolanos, que ven este acto como una condición innata de algunos de los que pretenden hacerse en el poder. Por eso, quienes dirigen a la oposición deben firmemente desmarcarse de esa estrategia y aprovechar para resaltar los valores de los agraviados, si realmente les importa la moral social.