Elecciones sin conchas de mango

REFERENCIAL

Soy devoto del voto, como la absoluta mayoría de los venezolanos. Por eso veo como un hecho sumamente positivo que las fuerzas opositoras agrupadas en torno a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) realizaran sus elecciones primarias para seleccionar los candidatos a las gobernaciones, de cara a un proceso sin fecha definida por el Consejo Nacional Electoral (CNE) .

Más allá del nivel de participación de las ciudadanía en estas primarias, lo importante es que se consolide la ruta electoral como la opción más conveniente, pacífica,democrática y participativa para que los venezolanos transiten la ruta hacia cambios inevitables en lo político y también en lo económico. El voto es la expresión más directa, mas concreta y, si es secreto y además existe la garantía de que se respete como tal, no hay manera de que se vulnere ese mecanismo como manifestación transparente de la decisión de las mayorías .

Estas primarias opositoras se realizaron en medio de grandes obstáculos. Uno de ellos, la decepción de importantes sectores que forman parte de la base electoral de la MUD, afectados por el hecho de que el gobierno logró su objetivo de imponer la Asamblea Nacional Constituyente (ANC). Otro, la indefinición con respecto a la fecha de las elecciones. Uno más, la inexplicable suspensión de las elecciones de los diputados a los consejos legislativos regionales . Y uno adicional, de mucho peso, la incertidumbre con respecto a la posible inhabilitación de algunos candidatos por parte de la ANC.

En medio de ese clima, no era de esperar una gran participación, sobre todo si le sumamos a esto que por lo general las elecciones primarias concitan un interés moderado, salvo circunstancias excepcionales, como una elección de un candidato presidencial. El gobierno se ahorró ese trámite y seleccionó a dedo sus candidatos. El método escogido no garantiza el triunfo de un candidato. Pero es obvio que lo más democrático es escoger los abanderados a cualquier cargo de elección mediante consultas abiertas . Es más, ojalá en Venezuela tuviésemos el método que se utiliza en Argentina, mediante el cual todas las fuerzas están obligadas a elegir sus candidatos en primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, que tienen lugar en un mismo día.

El gobierno y los poderes públicos que le son solidarios han venido hablando de paz, pero a la vez envían mensajes contradictorios con ese objetivo al amenazar constantemente con persecuciones a dirigentes políticos opositores, al manejar el concepto de traición a la patria como elemento de pase de factura, venganza, descalificación e inhabilitación contra ellos. Y, adelantándome a lo que pudiera ser un escenario, temo que algunos de los candidatos opositores electos en las primarias de ayer domingo terminen fuera de la competencia electoral. El deber ser es que estas inhabilitaciones no sigan siendo utilizadas para dejar fuera de juego a liderazgos incómodos. Pero ya sabemos cómo se bate el cobre en la Venezuela de hoy.

Ser consistentes con el deseo de lograr la paz es trabajar para que el pueblo resuelva por la vía electoral, de manera limpia y transparente, el conflicto político venezolano. Colocar conchas de mango a esa alternativa es jugar a reactivar la confrontación callejera y a estimular el resurgimiento de la violencia como opción política.. El Consejo Nacional Electoral tiene una gran responsabilidad en todo esto. Hoy no dudo de que buena parte de lo que le ha tocado vivir al país en estos duros meses habría podido evitarse si el órgano electoral hubiese cumplido con su única y real misión, que no es otra que garantizar eleciones en los lapsos previstos por la Carta Magna. Pero eso es y será materia de análisis en su oportunidad.

Ojalá marchemos sin contratiempos hacia la ruta electoral. Que tengan lugar en octubre las elecciones regionales. Que se convoquen de una vez las de alcaldes y de los consejos legislativos regionales. Que no surja bajo la manga ninguna carta con el pretexto de que "por razones de fuerza mayor no hay posibilidad de hacer elecciones". Y que máximo en diciembre de 2018 los venezolanos seamos llamados a votar para elegir el gobierno que regirá los destinos del país a partir del 5 de enero de 2019. Es lo que toca. Algo distinto le arrebataría a la nación la posibilidad de resolver este conflicto en paz.