El "Trump" carioca

Jair Messias Bolsonaro
Jair Messias Bolsonaro

Era predecible que el llamado efecto "Trump" tuviera eco en América Latina. Y ciertamente, esa posibilidad podría materializarse nada menos que en Brasil, el músculo económico de la región. Jair Messias Bolsonaro, es un militar y político cuyas opiniones, más que controversiales para muchos demenciales alimentan desde hace años la crónica ligera de la prensa.

En un país donde la corrupción se ha convertido en el verdadero poder nacional pareciera llegada la oportunidad para personajes como Bolsonaro, quien por cierto fue el diputado más votado en Rio de Janeiro en la última consulta legislativa. 

Los hechos son elocuentes: la presidenta reelecta en 2014 Dilma Roussef, hace año y medio fue destituida por el supuesto delito de "corrupción pasiva"; el actual mandatario Michel Temer carga también con severas acusaciones de manejo irregular de los dineros públicos y el aspirante, con una clara opción para obtener la victoria en las próximas elecciones de octubre, el ex presidente reelecto Lula Da Silva ha recibido ya una sentencia por la misma causa, que seguramente lo inhabilitará para un nuevo mandato.

En ese escenario, que para cualquier analista configura una verdadera "locura política", no es de extrañar que emerja una opción contraria a la responsabilidad propia del luchador profesional y más bien asociada a la "antipolitica". Pareciera entonces llegada la hora de Jair Messias Bolsonaro, quien en las últimas encuestas aparece como candidato del Partido Social Cristiano con 11% después de Lula quien registra 17% aunque con una clara tendencia hacia una nueva victoria.

Si bien al polémico aspirante se le compara con Trump en cuanto a su personalidad impredecible y conflictiva, a diferencia del huésped de la Casa Blanca, en materia de opiniones el brasilero desafía no sólo las tendencias de los nuevos tiempos, sino incluso el sentido común. 

Entre otras afirmaciones en su campaña ofrece perlas como las siguientes: "el error de la dictadura fue torturar y no matar"; "los soldados que no matan no son soldados" ó "las mujeres deben ganar menos porque quedan embarazadas". Ello explica por qué el propio Temer aboga para que Lula (su irreconciliable adversario) sea derrotado políticamente mediante el voto y no a través de una condena judicial que ya parece inevitable. En Brasilia también se baila samba.