El Sombrero de Napoleón

Nota de Prensa

El 18 de junio del 2018, fue subastado un sombrero que se asegura fue uno de los ciento veinte usados por Napoleón y que habría sido rescatado después de la derrota en la batalla de Waterloo por un capitán de los “dragones holandeses” y pasado de generación en generación hasta que fue vendido a finales del siglo XIX, al propietario de la casa de subastas Baeque and Associates. La curiosa nota publicada en El País de Madrid, indica que el precio se fijó entre 30 y 40.000€ en una compraventa celebrada en Lyon al este de Francia, y que la prenda se encontraba dentro de una modesta caja de madera revestida de lona que ya había sido llevada a la Exposición Internacional de Bruselas en 1897.

Finalmente, el sombrero fue rematado con una oferta de 350.000€, cifra muy por debajo del record obtenido en 2014, cuando un fabricante surcoreano pagó 1.800€ por otro sombrero de la colección del Príncipe de Mónaco. La batalla de Waterloo tuvo lugar el 18 de junio de 1815 en una población de la actual Bélgica situada a unos veinte kilómetros de Bruselas, entre el ejército francés comandado por Napoleón contra las tropas británicas, holandesas y alemanas, dirigidas por el duque de Wellington, y el ejército prusiano del mariscal de campo Gebhard von Blücher. 

Durante esa decisiva mañana ahora se recuerda que los comandantes principales arengaron a sus tropas y repartieron ginebra, galletas y carne en el caso de Wellington, y coñac en el caso del Emperador de Francia. En esos ajetreos Napoleón habría perdido el sombrero que ahora despierta un justificado interés en las subastas de los inversionistas de joyas históricas y culturales. El peyorativamente llamado “pequeño cabo” habría dicho: “Las órdenes y las condecoraciones son necesarias para deslumbrar a la gente”.