El otoño en Cataluña

Cataluña
Cataluña - Referencial

Lluis Companys nació en Barcelona en 1882 y desde muy joven se vincula con la política, el derecho, el periodismo y asume además la militancia en la Esquerra Republicana de Cataluña. Se destaca como orador de discurso incendiario y comprometido con las causas populares. Es nombrado Ministro de la Marina de España en 1933 y posteriormente presidente de la Generalitat y el 6 de octubre de 1934 declara la independencia de Cataluña; de esta manera habría de vivir intensamente la Guerra Civil; conoce la cárcel, la persecución y el exilio como cercano colaborador del presidente Manuel Azaña y al término de la confrontación es detenido y entregado por los nazis a Francisco Franco, quien ordena su fusilamiento el 15 de octubre de 1940 en el Castillo de Montjuic.

El 23 de octubre de 1977, Josep Tarradellas, ministro durante el gobierno de Companys y después de 38 años de destierro aparece en el balcón de la Generalitat en la plaza Sant Jaume como su primer presidente después de la muerte de Franco y de acuerdo a los términos de una nueva constitución elaborada al calor de la transición hacia la democracia. El 1 de octubre del 2017 se realiza un referéndum convocado por el gobierno de Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat para legalizar la independencia de la región. La votación por un noventa por ciento, según los escrutinios conocidos se inclinó por la separación de la comunidad del resto de España. Desde ese día se vive un clima de tensión política con inevitables repercusiones económicas que dibujan un cuadro impredecible en términos de futuro. El 21 de octubre el jefe del gobierno de Madrid, Mariano Rajoy, anunció la aplicación del artículo 155 de la Constitución que establece la intervención de las funciones propias y atribuidas a las Comunidades Autónomas. De esta manera, el otoño catalán se calienta como en el pasado con la confrontación y las discrepancias políticas ahora atizadas por un contexto europeo donde el nacionalismo y el separatismo parecen retornar con renovadas fuerzas. Sobre aquellos años treinta Miguel Otero Silva escribió: “Si miramos hacia la República de 1931, que fue a través de ella que Cataluña volvió a pensar libremente en catalán, a cantar y bailar en catalán, a amar en catalán y hacer regida por los catalanes más íntegros. La sangre del más valeroso de ellos, Lluis Companys, vertida por la causa de la República Española y por los derechos de Cataluña, habrá de retoñar un día como la flor de Grecia, como el árbol indestructible de la libertad, sobre los territorios redimidos de Cataluña y España”.