El misterioso tesoro de Verne

El doctor Eloauan Beauséjour, arqueólogo de la Universidad Descartes de París, encontró unas viejas fotos de la tumba de Julio Verne situada en el cementerio de la Madelaine, en Amiens (Francia). Un detalle que le llamó la atención es una figura humana con la cara del escritor, “levantando la lápida con un golpe violento aún medio envuelto en el sudario y con el brazo derecho apuntando hacia el cielo como si quisiera retar a la muerte y demostrar que sigue vivo”. Según Beauséjour ello envuelve un mensaje escondido entre las miles de páginas escritas por el famoso novelista. Por supuesto, el investigador se sumergió durante varios meses en sus novelas buscando alguna conexión entre los textos y los símbolos esculpidos en la misteriosa tumba.

En el curso de la investigación, Beauséjour descubrió que el autor de “Viaje al Centro de la Tierra” había dejado enterrado también una caja de metal en un lugar aún desconocido y que tendría un asombroso contenido. Para que no hubiera equivocación, el novelista habría dejado además una especie de mapa del tesoro. Por supuesto, el hallazgo fue noticia y se activaron investigadores de otras universidades para descifrar el enigma. Gracias al uso de drones y de un radar de penetración en tierra fue finalmente localizada una pista que resultaba prometedora porque en medio del bosque las imágenes del radar revelaban la existencia de una caja metálica de poco más de medio metro de largo, enterrada a poca profundidad, con lo cual quedaría resuelta la última ocurrencia de Verne.

El arqueólogo, a punto de consumar su hazaña, anunció que aportaría mayores informaciones e incluso la colaboración de otras universidades también de Estados Unidos para afianzar su descubrimiento. Si bien hay testigos que aseguran que Beauséjour es un profesional disciplinado y serio, en la base de datos de la Universidad Descartes no aparece ningún profesor titular activo con el apellido, y ha sido imposible hasta ahora contactarlo directamente, mientras que en la web de Explorer Club de Nueva York, no hay ninguna referencia a su anunciada colaboración en la búsqueda del tesoro ni tampoco información que tenga que ver con el hallazgo. Ciertamente estos hechos no tendrían por qué descalificar la historia, aunque en la medida que se conocen detalles cobra fuerza la sospecha de que se trataría de un montaje o un plan tramado meticulosamente por el Beauséjour para promocionar un libro, un documental o protagonizar uno de las ya comunes sorpresas mediáticas de los últimos años. Pero, pase lo que pase finalmente lo cierto es que Verne aún después de muerto, hace 112 años, sigue protagonizando las mágicas fabulaciones que lo inscribieron para siempre en la literatura mundial.