El golpe de Monagas al Congreso le robó su autonomía

Referencial

La creación por Simón Bolívar de la Gran Colombia dividió a los próceres de la independencia, ubicándose en dos bandos. Para fines de 1829 una asamblea en el convento de San Francisco en Caracas desconoció la autoridad de Simón Bolívar y del gobierno colombiano y se entrega el poder al general José Antonio Páez, quien en oficio al Libertador le solicita aceptar la separación de Venezuela de la Gran Colombia. 

El centauro llanero ejercía desde 1822 funciones de jefe Civil y Militar del Departamento de Venezuela y el 27 de diciembre de 1829 se constituyó en Jefe de la Administración y por decreto convoca a la elección de diputados para un Congreso Constituyente que en septiembre de 1830 aprobó la Constitución que debía regir la nueva República de Venezuela, la cual entró en vigencia el mismo mes.

Para el primer período constitucional de cuatro años, resultó electo presidente el general José Antonio Páez y nace la llamada República de 1831, expresión militar del caudillo llanero, con el apoyo de terratenientes y los militares anti-bolivarianos. Era el bando de los Conservadores también llamados godos u oligarcas, quienes se apoderaron del Poder Legislativo y escogieron a los presidentes de los cuatro primeros períodos, Páez, el doctor José María Vargas quien al final dimitió y el general Carlos Soublette.

En 1847 ese congreso oligarca designó para el quinto período al general José Tadeo Monagas, quien tras recibir el apoyo de los conservadores y el caudillo llanero los traiciona y se alía con los liberales.

A comienzos de 1848, en el Congreso se discutía enjuiciar a Monagas y esto generó una fuerte disputa entre Monagas y su gobierno del Partido Liberal y Páez apoyado por el Partido Conservador.

El 24 de enero de 1848 el ministro de Relaciones Interiores y Justicia, Martín Sanabria fue a rendir cuentas del Ejecutivo ante el Congreso y se corrió el rumor de que los godos lo habían detenido, secuestrado o asesinado y en el exterior del Congreso las turbas se enardecen, tratan de entrar y son repelidas por la guardia. Se inician los choques con saldo de muertos y heridos.

Alertado de los hechos, Monagas se presenta a caballo acompañado por sus fuerzas para restablecer el orden. Unos parlamentarios se asilaron en embajadas o huyeron y los poderes Legislativo y Judicial pierden su independencia y se someten a la voluntad del nuevo caudillo, el presidente José Tadeo Monagas.

Esta trifulca, conocida como Atentado al Congreso de 1848, también llamado Asalto al Congreso Nacional o el Fusilamiento del Congreso marca la ruptura definitiva entre conservadores y liberales, quienes llevaban casi dos décadas de continuos roces y enfrentamientos, lo que al final condujo a la guerra federal que causó unos 180 mil muertos entre venezolanos, enfrentamiento fratricida que duró cinco años.

Al día siguiente al asalto el Congreso se instaló dócilmente y pasó a servir de instrumento complaciente al personalismo entronizado en el poder representado por el general Monagas.