El golpe a Dilma: Una jugada geopolítica a los imperialismos

Manifestación contra Dilma y Lula
Manifestación contra Dilma y Lula - Oglobo

El proceso contra la legítima Presidente de Brasil, Dilma Rousseff, ha sido manejado bajo los supuestos de dos instrumentos guías de las acciones encubiertas, el primero, el texto de Gene Shard, llamado De la Dictadura a la democracia y el segundo, un documento del Departamento de Armas del Ejército de EEUU, denominado “fuerzas especiales, Guerra no convencional” (Special forces, unconventional warfare) divulgado en noviembre del año 2010. Ambos instrumentos, buscan desarrollar las condiciones para la sucesión de gobiernos o sistemas políticos, contrarios a los intereses estratégicos de los EEUU.

Por otro lado, todo ello se desarrolla bajo uno de los principios del documento del Gobierno de los EEUU, que establece claramente tres tipos de asistencia a la resistencia o las fuerzas insurgentes contra Gobiernos opuestos a sus intereses. Estos son: 

1.- soporte indirectos, que significa asesoría, entrenamiento y asistencia a esos movimientos “insurgentes” (opositores), manteniendo un perfil bajo y planteando incluso, la asistencia de terceros países.

2.-  soporte directo, en situaciones no combativas, donde el apoyo es más directo y menos clandestino, contando con la presencia de asesores norteamericanos (tal como ocurre con el Plan Colombia).

 3.-  soporte en combate, que significa la intervención de fuerzas armadas de los distintos componentes de los EEUU.

Estas acciones se complementan, con lo establecido por Gene Shard en su libro De la Dictadura a la democracia, donde se plantea la idea de “desafío político masivo”, que denota una acción desafiante del “orden institucional” cuyo objetivo final es la toma del poder político, no necesariamente por vías electorales. 

Uno de los puntos clave, de este tanque pensante, es la necesidad de crear una “poderosa fuerza de resistencia interna, que debe desarrollar un amplio plan estratégico de toma del poder y debilitamiento”. Sostenemos que en el caso de lo sucedido a Dilma Rousseff, es esto lo que ha ocurrido, contando con el soporte principal de los EEUU.

El proceso debe ubicarse en el mismo momento de la reelección de Dilma Rousseff, en el año 2014, cuando se impuso sobre el candidato de los imperialismos colectivos (EEUU, Unión Europea y Japón), Aecio Neves. Debemos recordar que Neves, fue apoyado conspicuamente por el multimillonario George Soros, principal accionista del grupo Quantum, especialista en fondos de cobertura y compras especulativas. 

La relación venia dada a través de la figura de Armigio Fraga Neto, ex gerente de Salomon Brothers y ex presidente del Banco Central de Brasil. Tanto Neves, como Fraga han insistido en la necesidad de rearticular la política exterior de Brasil y disminuir su papel y presencia en los BRICS y volver su mirada a una “apertura a las fuerzas del mercado”, encabezadas y dirigidas por el eje New York-Londres- Berlín- París- Tokyo.

Neves, planteaba una plataforma político que apostaba por una mayor articulación con las economías del G-20 y una menor relación con el eje geopolítico del cual formaban parte la Argentina de los Kichner (Néstor y Cristina) y la Venezuela Bolivariana (Chávez y Maduro). Por otro lado, sostenía la necesidad de disminuir el papel que jugó Brasil en los BRICS. Es este un primer factor, de la acción encubierta de los EEUU contra Brasil y la hegemonía electoral del PT.

 En segundo lugar, hay que resaltar la perfecta articulación de medios nacionales y extranjeros para crear un “framing” (o encuadre noticioso) que presentaba al PT, y por lo tanto a Lula y Dilma, como actores ineficientes y corruptos. Se trata de una estrategia muy bien presentada, y que se corresponde con los supuestos de acción establecidos en los dos documentos que hemos citado anteriormente. Es notorio, como periódicos como Fohla de Sao Paolo, Globo, en Brasil o en el exterior Wall Street Journal, entre otros presentan al Gobierno de Dilma como corrupto, sin ningún tipo de prueba.

La muestra más evidente, de la acción encubierta que ejecuta los EEUU y sus intereses económicos, está en el hecho del nombramiento del Ministro de Hacienda del espurio Presidente Michel Temer, es un importante peón de los intereses financieros especulativos de Wall Street, nos referimos a Henrique Campos Meirelles, quién desarrollo sus estudios en Harvard y llegó a ser presidente del BankBoston, siendo parte además del Partido Social de la Democracia Brasileña (PSDM), el partido de Temer, uno de los principales opositores a las políticas del PT y la principal fuerza política en la Cámara de diputados (65 legisladores) y en el Senado (18). Lo acompaña en la aventura de asalto al poder, el partido de la socialdemocracia Brasileña (PSDB), que representa Aecio Neves.

¿Qué implicaciones genera a nivel internacional este proceso subrepticio de Golpe de Estado? Sin duda, habrá un cambio en la correlación de fuerzas en organismos como MERCOSUR. Las posiciones del recién nombrado canciller del Gobierno de Temer, José Serra, son más que obvias: una posición más dura hacia el Gobierno de Venezuela, apertura del sector petrolero, articulación con el eje New York-Londres- Berlín-París-Tokyo, pero sin duda coincidirá con las posiciones agresivas que ya ha asumido la cancillería del presidente argentino Mauricio Macri. 

En torno a UNASUR, se vislumbra un crudo enfrentamiento, pues el Secretario de esa organización, Ernesto Samper, ya ha hecho ver sus críticas al mecanismo de sustitución de Dilma en la Presidencia de Brasil. Por otra parte, será un voto más en la correlación de fuerzas en la OEA contra Venezuela.

En torno a los BRICS y la lucha que lleva el Gobierno de Obama contra Rusia y China, los cambios en la conformación del aparato gubernamental de Brasil en estos 180 días del juicio a Dilma, auguran un retroceso estratégico y una flexibilización e inclinación ante los intereses económicos y geopolíticos de los EEUU.

En cuanto a Venezuela, las caídas electorales en Argentina y este proceso en Brasil, nos deja prácticamente solos en nuestra disputa geoestratégica con los EEUU y se transforma en una nueva amenaza, que estimula la acción de “desafío político agresivo” que adelanta una agenda trasgresora, que no apuesta mayoritariamente a una salida electoral.

Dr. Juan Eduardo Romero J.

Historiador/politólogo/ Director del CIEPES

Juane1208@gmail.com

14/05/2016