El Fascismo y el orden constitucional del Estado

En una Atlas Ilustrado del Fascismo encontré este perla:

“Si las leyes fascistísimas habían supuesto la transformación del Estado, las modificaciones a su orden constitucional continuaron en 1928 con la “constitucionalización” del Gran Consejo del Fascismo, convertido en órgano del Estado con funciones consultivas sobre temas de interés constitucional –hasta en el asunto de la sucesión al trono–, y al que le fueron confiados poderes deliberativos sobre la composición de las listas electorales; paralelamente, sin embargo, su papel es cada vez más marginal y sus reuniones se reducen de forma notable. 

"Se preparó una reforma electoral que estableció el colegio único nacional y un sistema plebiscitario: los italianos debían votar sobre una lista de 400 candidatos (tantos como los escaños de la cámara), elegidos por el Gran Consejo entre los candidatos propuestos por las confederaciones sindicales de los trabajadores y empresarios.

Tras establecer una serie de limitaciones –quedaban excluidos los contribuyentes que no llegaban a 100 liras anuales de impuestos, a menos que se adhirieran al sindicato o fueran funcionarios públicos– el cuerpo electoral se redujo un 25%. El éxito del plebiscito de marzo de 1929 consiguió un alud de “síes” ( 8519.559) para la lista, mientras los “noes” fueron 135.761”.

Palabras más, palabras menos, salvando las diferencias, sólo podemos pensar en aquella frase del filósofo de masas: cualquier semejanza no es pura coincidencia.

¿Aún hay quien dude de la inspiración del obstinado constituyentismo del régimen chavomadurista?

¿Todavía hay quien caiga por inocente en torno a este intento de falsa constitucionalización, de embarque plebiscitario y de secuestro deliberativo que es el empeño constituyente comunal?

¿Quedará gente que se adhiera a la farsa reduccionista que promueve la completa confiscación del orden constitucional del Estado?.-