¿Después de Castro, más revolución?

EFE

Surgen una serie de interrogantes sobre el futuro de la revolución y, en realidad cualquier hipótesis es válida, pero es oportuno recordar algunos aspectos de la vida de Fidel y de la consolidación de esa revolución “a lo caribeño”, para apreciar esta posibilidad.

Estos 60 años han sido una mezcla de amor y dolor, pues Fidel fue amado y, odiado, la revolución Cubana es una extensión de su personalidad; esto es innegable.

Fidel luchó por todo en su vida, inclusive hasta por ser reconocido, pues fue hijo ilegítimo hasta sus 17 años. Su personalidad, habilidad y, su inteligencia, lo llevaron a ir creando improvisadamente una revolución que se nutría de circunstancias, pero siempre alrededor de una figura única y esencial –y, cuidadito con las sombras-, muchas de ellas con las que no hubo contemplaciones, hoy le deben estar recibiendo, para el juicio final, allí donde, sí, hay justicia y las amistades de nada valen.

La gente que no es buena también pasa, en algunos casos, a la historia y Castro será lectura obligada en los distintos textos de historia , por varias generaciones, así sea en las páginas oscuras, pero ahí estará.

Fidel y su titánica labor lograron sobrevivir a la Perestroika, a la obsesión gringa y al paso de 11 presidentes norteamericanos, así como también a varios intentos de asesinato.

Un controversial Fidel convirtió a una pequeña isla en un actor político capaz de figurar en las primeras páginas; permanentemente se le plantó a los Estados Unidos. Con el Tema del apartheid se puso del lado correcto ( eso le ayudo mucho) y definitivamente, Bahía de Cochinos fue la reflotación de su éxito. Fidel sacó dividendos siempre de todo.

Cuando el régimen estaba en un muy mal momento aparece Chávez y ya la historia la conocemos. 

Ahora surge una incertidumbre: el futuro de una bella Isla, reducida a ruinas. Raúl ha declarado en el último congreso de su partido que estará hasta el 2018; ¿eso qué es lo que quiere decir?.

La cosa no pinta fácil y menos aún con Trump: el único que no ha sido hipócrita en plantar lo que piensa; otros se manifiestan mandando funcionarios de segunda categoría al velorio, “para no hacer el feo” y muy pocos: sus amigos sí que han sido solidarios, lo cual también se respeta.

Esperemos que su muerte, con la que no debe de alegrarse ningún creyente, abra puertas a la libertad y a la democracia en la isla, reducida en este momento histórico a la miseria.

Al final del día Cuba tiene potencial gracias a su gente buena y noble, su ubicación y sus riquezas geográficas.