Descubren celdas subterráneas en las que el EI encierra a las mujeres

En un espacio minúsculo bajo la arena, eran confinadas las mujeres capturadas por el grupo terrorista Estado Islámico. 

Las víctimas eran sometidas a todo tipo de torturas; allí pasaban buena parte de sus vidas como prisioneras y en completa oscuridad.

Aunque no se sabe qué ocurrió con ellas, el diario 'Daily Mail' se refirió a la investigación que dio cuenta de las pésimas condiciones de vida que atravesaban las prisioneras, quienes dejaron en las paredes algunas muestras de sus pensamientos: allí dibujaron casas, autos y animales, antes de caer en manos del EI.

Las pocas que lograron escapar revelaron que eran golpeadas y violadas; incluso, muchas eran obligadas a casarse con los líderes del EI.

El ataque a la población yazidí en Sinjar, en el noroeste de Irak, comenzó en agosto del año pasado, cuando los terroristas empezaron a separar "sistemáticamente a hombres, mujeres y niños en función de su pertenencia étnica, religiosa o sectaria". 

Cometieron "sin piedad una generalizada limpieza étnica y religiosa", detalló la Organización de las Naciones Unidas.

"Violaciones graves y terribles a los derechos humanos son cometidas a diario por el EI y grupos armados asociados", prosiguió la ONU, que denunció la comisión de asesinatos colectivos, conversiones forzadas, secuestros, esclavitud, crímenes sexuales, reclutamiento forzado y destrucción de lugares de culto.