Delgado Chalbaud es personaje central en la novela “Sangre de Mariposas”

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El periodista zuliano Oscar Silva Araque acaba de presentar en la librería El Buscón, en Caracas, su segunda novela “Sangre de Mariposas” con tres protagonistas de trascendencia en Colombia y Venezuela, obra que en su ficción también aporta interesantes detalles reales del trío de destacados personajes de la historia del poder en ambos países durante el siglo XX.

De reconocida y meritoria labor profesional, “sobre la base de una rigurosa investigación, Silva Araque rescata y enriquece episodios fundamentales de la vida de Carlos Delgado Chalbaud, entrelazados misteriosamente en tiempos y narrativas con otros personajes históricos como Jorge Eliécer Gaitán y Rómulo Betancourt”, señala en la contratapa del libro el colega Manuel Felipe Sierra, a quien correspondió la presentación de la obra.

El historiador Rafael Arráiz Lucca reconoce que la novela saca del silencio la memoria del comandante Delgado a quien califica como “uno de los más enigmáticos personajes de nuestra historia”, asesinado el 13 de noviembre de 1950, crimen aún lleno de oscuridad del cual se ha responsabilizado sin pruebas a su compañero en la Junta Militar que presidía, teniente coronel Marcos Pérez Jiménez. Intereses contrapuestos entre ambos por ambición de la presidencia, Delgado fraguaba un acuerdo con la visión de ser jefe constitucional único, candidatura interrumpida por su asesinato, primer magnicidio en nuestra historia republicana.

Olvidado de su albacea quien le tendió la mano en el exilio, el 24 de noviembre de 1948 Delgado Chalbaud encabezó el golpe de estado contra el presidente Rómulo Gallegos. Quizás esa sea la razón de que en la portada del libro, en fotografía de Juanito Martínez Pozueta, está el entonces presidente Gallegos flanqueado por el “hombre-enigma” como lo llama Arráiz Lucca y Pérez Jiménez.

Delgado Chalbaud traicionó a Rómulo Gallegos

 Silva Araque renueva la historia del secuestro y asesinato del presidente de la Junta Militar y de muy sabrosa prosa la recrea dando voz a su esposa Lucía Levine y a su madre Luisa Elena Gómez Velutini de Delgado con sus bucólicas maquetas de la Caracas de la época, retomando también los azares de su padre Román Delgado Chalbaud, primero socio del tirano presidente general Juan Vicente Gómez quien después lo mandó por catorce años a la tenebrosa cárcel de La Rotunda por conspirar contra él.

Dos años y medio antes del crimen contra Delgado Chalbaud, a la una de la tarde del 9 de abril de 1948 fue asesinado a las puertas del edificio donde tenía sus oficinas el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán cuando iba a almorzar con sus amigos Alejandro Vallejo, Jorge Padilla y Plinio Mendoza Neira. Al llegar a la puerta revólver en mano Juan Roa Sierra disparó al líder político quien a los pocos minutos falleció en la Clínica Central pese a los esfuerzos de su amigo el médico Pedro Eliseo Cruz.

El asesinato de Gaitán ocasionó inmediatas reacciones populares violentas llamadas El Bogotazo, con saldo de más de tres mil muertos, saqueos e incendio de tranvías, iglesias, edificios y hoteles, desórdenes extendidos al resto del país. Roa Sierra fue linchado y su cuerpo arrastrado por la Séptima hasta el Palacio de Nariño.

Una semana antes, el 30 de marzo se había instalado en Bogotá la IX Conferencia Panamericana de donde saldría la Organización de Estados Americanos y esa tarde pronunciaría el discurso de cierre el ex presidente de la Junta Revolucionaria de Gobierno de Venezuela y representante del gobierno de Gallegos, Rómulo Betancourt, quien rechazó la suspensión de la reunión que continuó al siguiente día. Desde el 31 de marzo se realizaba en paralelo el Congreso Latinoamericano de Estudiantes organizado por el joven cubano Fidel Castro Ruz, para protestar el intervencionismo estadounidense en varios países de la región.

En la agenda de Gaitán quedó la cita por separado con Castro para coordinar un discurso y con Betancourt, con quien tuvo relación epistolar. Betancourt solía extrañarse que cuando se toca el tema del asesinato del líder liberal y el Bogotazo los periodistas siempre nombren a Fidel Castro y lo obvian a él. “Yo también estaba en Bogotá cuando asesinaron a Gaitán”.

Apasionado de la historia y el periodismo, con “Sangre de Mariposas” Silva Araque retoma temas y personajes siempre interesantes de la política sobre quienes aún no se ha escrito la última palabra.


FUENTES

Siempre bella e inteligente, María Fernanda Fuentes, editora de “Sangre de mariposas” comenta en la contratapa interior que “esta novela nos echa a andar en aquel trecho tumultuoso todavía latiendo de mitad del siglo XX, para encontrar una reflexión sobre nuestro pasado en tres protagonistas del poder y el vicio ancestral de la intriga, través de sus intimidades y certezas”.

Fuentes advierte sobre Oscar Silva Araque que “el tamiz histórico del autor aporta más señas retrocediendo con paralelismos a batallas y latitudes remotas, que detectan cierto guión subterráneo del acecho constante de violencia, traiciones y envidias que desembocarán en un amontonamiento de víctimas por el ansia de retener a toda costa el poder”.