¡Decid la verdad y nada más!

Las elecciones de gobernadores han generado un verdadero caos en la MUD y las consecuencias sólo golpean a una mayoría que se opone al gobierno: una sociedad civil abandonada, muy afectada emocionalmente. Se sabía en qué condiciones se entraba a ese proceso. El gobierno ha hecho una jugada magistral. Sigo pensando -sin entrar en dimes y diretes-, que en este “marmitako” político hay pocas mentes como las de los hermanos Rodríguez y no me salgan ahora con el cuento de que soy chavista.

Enrique es muy bueno pero tiene que salir del clan. Valdría la pena fichar a Eduardo Fernández y al negro Fermín. No se equivoquen: la MUD fue tan solo un espacio de las circunstancias.

Hasta ahora no escuché a la MUD decir que el chavismo movilizo más gente. Lo de Bolívar -ojalá que aclare, pues Velázquez merece gobernar-, me gusta.

Hoy hay una crisis de pánico en la oposición sólo por culpa de la MUD. La traición no es entre los dirigentes: es entre la MUD y su pueblo y allí no se salva nadie.

Si a ver vamos, no hay diferencia alguna entre juramentarse ante la ANC, o haber participado en un proceso con este CNE. Gobernar, aunque jurando con los dedos cruzados tampoco está mal. No juramentarse es un peligroso mensaje para que la gente no vote más y no crean en proceso alguno. La renuncia a gobernar es atentar contra los intereses del pueblo. Esto era una posibilidad y se sabía ¿por qué no lo dijeron? Es parte del Teatro do Improvisto que tanto les gusta a mis hijos.

Las acciones internacionales tienen un fuerte efecto pero eso no tumba gobiernos, no seamos ingenuos. El mayor enemigo que tiene el gobierno se llama crisis económica; todo lo demás es fantasía.

(Lea también: Israelíes, judíos y la Unesco)

¿Y ahora qué? Sencillo: vamos a la mesa, pero con condiciones previas, con gente que tiene autoridad moral, limpios de perjuicios, sin generar expectativas, sin mentir y entendiendo que, para salir de cualquier opresión, se necesitan verdaderas propuestas, una visión de país y una clara estrategia.

La desconfianza entre las partes no es inamovible; hay que trabajar para acercar posiciones pues, no hay otro camino que el dialogo, motivemos tiempos mejores.

“Toda negociación se inicia con grandes brechas proclamadas, con posiciones de partida maximalistas. Solo se superan con la verdad, creatividad, inteligencia, con paciencia y con un perfil bajo”. SHIMON PERES.