Consecuencias de un terremoto según su magnitud

En las últimas semanas las noticias de desastres naturales han acaparado la atención del mundo, como prueba los recientes terremotos que han ocurrido en México, (8,4 y 7,1) han dejado numerosas pérdidas humanas y materiales, así como dolor y pánico en la humanidad.

El pasado 7 de septiembre un terremoto de 8,2 grados azotó al sur de México, dejando 96 fallecidos. El martes 19 de septiembre un sismo de magnitud 7,1 sacudió fuertemente a la capital mexicana, causando la muerte de más de 200 personas, escenas de pánico y destrozos estructurales.

Los sismos se clasifican según su magnitud, a su vez el daño que estos puedan ocasionar se debe a su intensidad.

Escalas para medir terremotos

Hay dos parámetros para caracterizar un terremoto: magnitud e intensidad. La magnitud es la medida de su fuerza en relación con la energía liberada y se calcula midiendo la amplitud máxima de las ondas sísmicas.

En 1935, el sismólogo de EE UU Charles Richter ideó la escala logarítmica de magnitudes que lleva su nombre. No tiene límite superior, y un incremento de un punto implica que la magnitud del seísmo aumenta diez veces. Los más violentos están por encima de 7.

Antes, el italiano Giuseppe Mercalli había creado una escala del 1 al 12 para medir la intensidad de un terremoto, basada en la observación de sus efectos -que es subjetiva.

Microsismos y sismos menores

Estos movimientos no superan los 3.0 de magnitud, y que no ocasionan ningún daño.

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Los sismos menores se mantienen en una escala de 3.0 a 3.9, y que no ocasionan daño, y si lo hacen es muy poco.

Sismos ligeros y moderados

Estos sismos se registran en una magnitud de 4.0 a 4.9, y que tienden a generar un daño moderado. 

Por su parte, estos sismos se reconocen por mantener una escala entre los 5.0 y los 5.9, y a la vez tienden a producir un daño considerable.

Como ejemplo de estos sismos se puede citar el ocurrido el pasado 30 de agosto de 2017, cuyo epicentro fue en el estado Vargas, a una profundidad de 5,9 kilómetros, y se sintió fuertemente en Caracas.

Asimismo el pasado 18 de septiembre se registró un sismo de magnitud 5,5 en Chile, el cual sacudió a cuatro regiones de este país, según fuentes oficiales, sin registrar daños.

Sismos fuertes (6 grados en adelante)

Su magnitud siempre se mantiene entre la escala de 6.0 y 6.9, ocasionando un daño muy severo.

En una muestra de este fenómeno se puede citar el sismo de 6,3 grados de magnitud que se presenció el pasado 30 de junio en la costa ecuatoriana, sin que se reportaran víctimas ni daños, de acuerdo con autoridades locales.

Sin embargo, el terremoto de Caracas de magnitud entre 6.5 a 6.7, cuyo epicentro se ubicó en el litoral central, a 20 km de la ciudad, dejó al menos 300 muertos, 2.000 heridos y pérdidas materiales superiores a los 400 millones de bolívares.

Sismos mayores (de 7 en adelante)

Refiere a los movimientos de tierra que se mantienen en una magnitud de 7.0 y 7.9, y que ocasionan un daño muy amplio y a la vez fuerte. A partir de esta  categoría pueden denominarse terremotos. Sus afectaciones van desde las pérdidas humanas y estructuras devastadas.

México ha sufrido en carne propia recientemente 2 sismos que superan la escala de 7, tal como sucedió el pasado siete de septiembre al sureste de este país. También denominado terremoto de Chiapas, se catalogado como el más fuerte registrado en esta nación desde el sismo de Jalisco-Colima de 1932. Por este sismo se reportaron 96 fallecidos.

Mientras que el de este martes 19 de septiembre fue de magnitud 7,1 y sacudió el centro de México. Las víctimas superan la cifra de 200, según las autoridades, las cuales aseguran que el número de fallecidos podría aumentar.

Megaterremotos: Chile 2010 y Japón 2011

El terremoto de Chile de 2010 fue un fuerte sismo ocurrido a las 03:34:17 hora local (UTC-3), del sábado 27 de febrero de 2010, que alcanzó una magnitud de 8,3 MW de acuerdo al Servicio Sismológico de Chile y de 8,8 M

Un fuerte tsunami impactó las costas chilenas como producto del terremoto, destruyendo varias localidades ya devastadas por el impacto telúrico. Tras este fenómeno hubo 156 personas fallecidas.

En cambio, el de Japón es considerado el peor terremoto registrado en su historia y el quinto del mundo de 8.8. A raíz de este desastre se produjo un tsunami con olas de hasta diez metros. También fue origen de la emergencia nuclear después de que la central de Fukushima Daiichi se viese dañada.

Causó más 18.500 muertos y desaparecidos. El tsunami de 2011 destruyó cerca de 400.000 viviendas y otros edificios en la costa noreste del país, en donde, dos años después, cerca de 315.000 personas aún permanecen evacuadas en viviendas temporales.