Concierto en la Llanura

A comienzo de los años cincuenta la música llanera hizo su aparición en la discografía comercial y cobró fuerza en la radio, y en la entonces naciente televisión. Las coplas en los pasajes del “Indio” Figueredo (como la vieja leyenda de María Laya) se reinventó en la instrumentación, incluso en los trajes de los músicos e intérpretes. En cosa de días, los temas compuestos por Juan Vicente Torrealba con su grupo “Los Torrealberos” y en las voces de Marisela, Mario Suarez (ya conocido internacionalmente como bolerista) Rafael Montaño, Adilia Castillo, Edith Salcedo y Néstor Zavarce así como nuevas agrupaciones, conocieron récords de venta en los discos de 78 y 45 revoluciones, coparon los espacios en vivo de emisoras y televisoras y nutrieron el despecho de las viejas rockolas.

Luego se desataron nuevas ondas musicales en el favor del público, hasta que en los años 70 se produjo el “boom” que actualizaba el género musical de los llanos, ahora a través de las tonadas de Simón Díaz quien habría de alcanzar con su “Caballo Viejo” largas distancias en el mundo del disco mundial. Recientemente, la UNESCO reconoció y proclamó las coplas de los llanos venezolanos y colombianos como “Patrimonio Inmaterial de la Humanidad”, en un acto de indudable justicia. Por pura coincidencia, en los mismos días se recordaron (el 19 de febrero) los cuatro años del fallecimiento del recordado Tío Simón, mientras que el maestro Juan Vicente Torrealba, con envidiable lucidez, al día siguiente llegaba a los 101 años de edad. Como era lógico, con los compases de su famoso “Concierto en la Llanura”