Cómo afecta el cambio climático a la economía mundial

Google

Más allá del aparente consenso político sobre la necesidad de acelerar la lucha contra el cambio climático, cabe preguntarse si el mundo económico está realmente cambiando hacia un modelo cada vez menos emisor de CO2. Algunas señales van en ese sentido, otras no.

Señales positivas

Con respecto al control de emisiones, las del sector energético (2/3 de las emisiones mundiales) se estancaron en 2015 por segundo año consecutivo, con un crecimiento económico mundial de 3%, confirmando el inicio de una separación de tendencias.

En materia de energías renovables, con 286 mil millones de dólares invertidos y 153 nuevos gigavatios instalados, 2015 fue un año récord para las energías verdes, especialmente en los países emergentes. Las previsiones para 2020 fueron revisadas al alza. Representan solo 15% de la producción de energía y 23% de la producción de electricidad.

Entretanto, la caída en un 80% del costo de la energía solar entre 2009 y 2015 permitió que esta se volviese competitiva con relación al gas y al carbón en algunos países (Chile, Emiratos, India, etc). 

En este orden de ideas, la comunidad internacional decidió a mediados de octubre eliminar progresivamente los hidrofluorocarburos (HFC), gases muy nocivos para el clima, utilizados en refrigeración. Los países ricos deberán haber reducido un 10% su consumo en 2019 y 86% en 2036.

Señales negativas

Se están construyendo 350 GW de capacidades eléctricas a partir del carbón y 930 en proyectos, según CoalSwarm, cifras incompatibles con el objetivo de 2°C de calentamiento del planeta. A fines de 2015, Australia dio luz verde a la extensión de una mina del gigante Rio Tinto.

Igualmente, cada año las subvenciones otorgadas a las energías fósiles (deducciones fiscales, respaldo a la actividad petrolera, etc) alcanzan 500.000 millones de dólares, según la OCDE y la AIE.

En otro orden de ideas, aunque muchas petroleras renunciaron a las prospecciones por los precios muy bajos del barril, Noruega atribuyó en mayo licencias a 13 compañías petroleras.

En el sector aéreo, un acuerdo internacional concluido en octubre prevé limitar las emisiones del tráfico aéreo pero a partir de 2021 y fundamentalmente a través de una compensación de las emisiones, más que de una reducción.

Finalmente, la siderurgia (7% de las emisiones mundiales) no redujo estas emisiones desde hace diez años y el transporte marítimo (2,8%) carece de un plan de acción.