Ciudadanos como primera fuerza en Cataluña

EFE

Ciudadanos ha conseguido una victoria histórica: 37 escaños en las autonómicas de Cataluña, convirtiéndose así en el partido con más votos.

La otra cara de la película es que el chiripero separatista: después de todo el jaleo que han montado internacionalmente consiguen una mayoría en el parlamento catalán, que no es más que una garantía para seguir en sus andanzas, como ya nos tienen acostumbrados .

No hubo gobiernos autonómicos más corruptos que los de Pujol, Mas y Puigdemont. Los resultados electorales de estas elecciones no paralizarán las acusaciones en contra de los que se saltaron la ley.

Esa mayoría separatista no implica que podrán decretar una independencia. Seguirán insistiendo en ello, sin resultados, pero separarse depende de todos los españoles y no sólo de ese puñado de votos catalanes; Ellos lo saben, pero sólo creando incertidumbre nutren a los más resentidos.

La realidad es que la mayoría de los catalanes se siente europea y española y hay un mensaje muy interesante que no es otro que los nacionalistas no podrán seguir hablando en nombre de un colectivo.

Podemos, por su parte, sigue estancado en una porción que les vota, pero ahora están en franco deterioro. El “Coletas” ya está bastante al descubierto y sabe que lo peor no le ha llegado, por eso pasa agachado en estos tiempos.

El PSOE recupera un aire, pero es como la “alegría de tísico”. Pedro Sánchez condenó a muerte al PSOE en su momento, pudiendo haberse convertido en la primera fuerza política, pero su ambición no se lo permitió; ya su autobús pasó. Ahora, en el retrovisor, en intimidad, debe estar en arrepentimiento.

El PP definitivamente debe de reinventarse en esa zona. Hace falta dar paso a nuevas cartas. Es lo de siempre: hacen el mejor gobierno pero no son populares; Aznar, por ejemplo.

Definitivamente hay una polarización dentro de Cataluña, siempre la hubo, pero los catalanes que defiendan esa posición se alejan cada vez más del progreso; Seguir en un mal camino, hoy pudiera aislar aún más a una región ya de por sí golpeada por tanto libertinaje.

Estas elecciones generan en Puigdemont “unas falsas alegrías, que unidas a su idiota madurez y escasa sabiduría, consecuencia del político egoísta, lo llevarán a odiarse a si mismo luego que los engañados le den la espalda, pues el vive en un mundo que no merece”.

Cataluña tendrá mejores momentos. Éstas nubes pasajeras forman parte del paisaje. La rectificación solo debe darse entre los separatistas.

En hora buena para Inés Arrimadas¡¡¡¡