Aquella radio

Referencial

El 29 de mayo de 1932 con un trasmisor de mil vatios construido por Gerardo Silbesz, comienza trasmisiones “Radiodifusora Venezuela”. “Era una casa situada de Miseria a Pinto, muy modesta y sobre unos cajones todo muy rudimentario, se iniciaron las trasmisiones de la nueva emisora; la gente se acercaba a la casa a conocer la estación para llenar la curiosidad que representaba lo que parecía un milagro: el nacimiento de la radio”, comenta el historiador Jesús Correa.

“Radiodifusora” nacía para competir con la “Broadcasting Caracas”, la primera estación comercial fundada en el país por William Phelps el 9 de diciembre de 1930 y luego conocida como “Radio Caracas Radio”. Comenzaba una cerrada competencia entre dos estaciones que procuraban apoderarse de una audiencia interesada y sorprendida por la aparición de un nuevo medio. Mientras la “Broadcasting” se inclinaba musicalmente por el foxtrot, el jazz y temas americanizados, “Radiodifusora” abría paso a los valses, al pasodoble caraqueño, al merengue y a intérpretes y compositores como Lorenzo Herrera que con el tempo habrían de convertirse en entrañables figuras del público. Eran también los años de la “furia gardeliana” y en ambas estaciones se presentaban aficionados y cantantes de pelo engominado en plan de imitar al ídolo argentino.

“Radiodifusora” inicia el primer programa de información comunitaria llamado “Panorama Universal” a través del cual se hacían denuncias, se atendían reclamos familiares, fechas de cumpleaños, notas mortuorias, etc, con el eslogan: “Dígalo en Panorama Universal y lo sabrá Venezuela entera”. La “Boadcasting” populariza el reporte “Esso” que se laboraba en Estados Unidos para dar cuenta de los detalles de la Guerra Mundial en las voces de Amable Espina y Fossa Anderson, dos locutores de extraordinaria popularidad. También gana audiencia la competencia con la “Caravana Camel”, un espacio en el que se presentan los más famosos cantantes que llegan a Venezuela como Pedro Infante, Bobby Capó, Pedro Vargas y Libertad Lamarque. Carlos Almenar Otero cuenta que una noche de 1949 se presentó junto con el joven Alfredo Sadel: “Alfredo y yo nos presentamos esa noche en lo que podría ser un mano a mano para la época, si bien los dos ya habíamos tenido actuaciones en la radio, fue en aquel momento cuando en verdad Sadel se dio a conocer con sus grandes temas como “Desesperanza” de María Luisa Escobar, “Vereda Tropical” de Gonzalo Curiel y “María Bonita” de Agustín Lara. La orquesta era dirigida por Simona Álvarez que también era flautista de la Sinfónica Nacional. Desde aquel momento ambos cantantes mantuvieron una estrecha amistad que se prolongó en el tiempo y cuando Almenar residía en Europa facilitó la carrera operística de su viejo amigo. En ese tiempo se daba a conocer un locutor venido de Valencia y de una gran versatilidad que con los años en la televisión habría de inmortalizarse como Renny Ottolina.

“Es bueno que se diga también que radiodifusora mantuvo el estimulo de la muisca venezolana y por allí pasaron todos los jóvenes cantantes en el programa “Brindis a Venezuela” que me tocó animar junto con el colega Acuña Zapata durante muchos años”, comenta Pedro Montes, locutor de cabina, animador de programas musicales, narrador de noticias y actor de radionovelas. En los estudios de la emisora caraqueña junto a Jesús Correa, Carlos Almenar Otero y Pedro Montes intercambiamos anécdotas y recuerdos antes del 29 de mayo cuando “Radiodifusora Venezuela” alcanzará la respetable edad de los 85 años.