Alfredo Sadel, primer artista de masas

Alfredo Sadel
Alfredo Sadel - Nota de Prensa

Pionero de la radio, el cine y la televisión, Alfredo Sadel, el Tenor Favorito de Venezuela, fue el más grande cantante parido por esta tierra en todos los tiempos y el primer gran ídolo de masas, el más internacional de nuestros cantantes, de cuya trascendencia a la inmortalidad el pasado 28 de junio se cumplieron 28 años.

Alfredo Sánchez Luna nació el 22 de febrero en la popular parroquia San Juan, en la Caracas de 1930. En una presentación pública donde había varios Sánchez, tomó las dos primeras palabras de su apellido y le añadió la desinencia "del", por Carlos Gardel, a quien admiraba y así nació su apodo artístico.

Grabó más de dos mil canciones recogidas en cerca de 200 discos de 78 RPM y unos 130 LP, editados en diversos países y la Fundación que lleva su nombre los recopiló en tecnología digital en la serie Documentos Alfredo Sadel, para que su voz y su memoria estén para siempre presentes en el acervo cultural venezolano.

En tiempos de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez, retando a los esbirros de la policía política, la tenebrosa Seguridad Nacional –hoy Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, Sebín– Sadel estrenó en el Show de Víctor Saume, programa del mediodía en RCTV (imagen) el bolero “Escríbeme” que se convirtió en la canción de los presos políticos, signo de rebeldía y angustia.

Este bolero nació en 1953 en la cárcel de Ciudad Bolívar creado por el compositor y pianista Guillermo Castillo Bustamante y cantado por numerosos intérpretes después que Alfredo Sadel lo impuso, entre otros por Lucho Gatica, Javier Solís, Alfonso Ortiz Tirado, Roberto Yanéz y Simón Díaz.

Luego del golpe militar contra el presidente Rómulo Gallegos en noviembre de 1948, Castillo Bustamante fue preso y desterrado. Luchador democrático, Castillo regresó a Venezuela y junto a su esposa se incorporaron a la resistencia contra el dictador Pérez Jiménez y fueron detenidos. Su historia comenzó cuando Castillo Bustamante no recibió carta de su hija Inés, contacto entre sus hijos y su esposa Inés Pacheco, presa en la cárcel de mujeres de San Carlos.

Ella pasó cuatro años presa y él seis. A Castillo lo enviaron a trabajos forzados en el campo de concentración de Guasina en el delta del Orinoco. Lo iban a fusilar junto a Jesús Alberto Blanco, Guido Acuña, Ramón Lancini y Francisco Esteller pero se salvaron porque un teniente desacató la orden. Prisionero en Guasina y su esposa Inés en San Carlos, su hija era quien podía hacerle llegar alguna carta. Es a ella a quien dedica el bolero.

Contaba Juvenal Romero en su libro “Guasina así ocurrió” que por gestiones del obispo de Ciudad Bolívar Juan José Bernal, a la cárcel llevaron un viejo piano que Castillo afinó para luego producir algunas composiciones entre ellas “Escríbeme”, en la cual plasmó la congoja, melancolía y temores de los presos políticos.

Sadel participó en 1969 en el Festival de la Voz de Oro de Venezuela organizado en Barquisimeto en el marco de la Feria de la Divina Pastora. En esa primera ocasión el premio fue para Héctor Cabrera, con el tema “Rosario”, de Ernesto Luis Rodríguez y Juan Vicente Torrealba. El segundo para Mirla Castellanos y el tercero para Sadel, lo cual causó fuertes protestas del público que creía injusto el resultado. En la segunda edición del premio Sadel se presentó con una canción de su autoría, compuesta especialmente para la ocasión, “Yo soy Aquel Cantor” y obtuvo el primer lugar, reconocido finalmente como la Voz de Oro de Venezuela. Sadel se marchó la madrugada del 28 de junio de 1989, de 59 años, muy joven aún.

y fue víctima de dos atentados por la policía política de la dictadura en retaliación al considerársele correo de la disidencia.

En febrero de este año, con motivo de los 84 años de su nacimiento, en Caracas, se realizó un cine foro donde se exhibió el documental "Alfredo Sadel: aquél cantor", el trabajo más completo sobre su vida producido en 1999 por su hijo, el periodista Alfredo Sánchez Rodríguez. Escenas inéditas, en su propia voz cuenta las historias de su evolución como artista. Hablan también grandes figuras como Celia Cruz, Libertad Lamarque, Plácido Domingo, Lucho Gatica, Miguel Aceves Mejías, Guillermo Cabrera Infante, Emilita Dago, Oscar D' León y Simón Díaz, entre otros

La canción de los presos políticos

En la cárcel de Ciudad Bolívar nació en 1953 el bolero “Escríbeme” que llegó a ser himno de los presos políticos durante la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez y lo cantaban como signo de rebeldía y angustia.

Fue creado por el compositor y pianista Guillermo Castillo Bustamante y cantado por numerosos intérpretes después que Alfredo Sadel lo impuso, entre otros por Lucho Gatica, Javier Solís, Alfonso Ortiz Tirado, Roberto Yanéz y Simón Díaz.

Su historia comenzó cuando Castillo Bustamante no recibió carta de su hija Inés, contacto entre sus hijos y su esposa Inés Pacheco, presa en la cárcel de mujeres de San Carlos.

Contaba Juvenal Romero en su libro “Guasina así ocurrió” que por gestiones del obispo de Ciudad Bolívar Juan José Bernal, a la cárcel llevaron un viejo piano que Castillo afinó para luego producir algunas composiciones entre ellas Escríbeme, “en la cual plasmó la congoja, melancolía y temores comunes a nosotros”. La pieza se convirtió en un emblema para los presos.

Nacido en Caracas en 1910, Castillo se inició en el piano muy niño. Autor de más de 300 composiciones, trabajó de pianista en emisoras de radio en Nueva York. De regreso fue fundador de Radiodifusora Venezuela y la orquesta Swing Time.

Retando a la dictadura Alfredo Sadel la estrenó en el Show de Víctor Saume, programa de RCTV del mediodía (en la imagen) y fue víctima de dos atentados por la policía política de la dictadura en retaliación al considerársele correo de la disidencia.